[Marianne] Las luces de la ciudad brillaban en todo su esplendor, comenzaba a hacer frio, sin duda alguna el invierno era mi época favorita del año, James encendió la calefacción para calentarnos un poco mientras conducía a un rumbo desconocido para mi —¿ya me dirás a donde iremos? — pregunto tratando de mirar por la ventana del auto, niega y sonríe, nunca se cansa de sonreír y ahora que sé sus motivos, no me molesta en lo absoluto James estacionó el auto unos kilómetros más adelante, habíamos llegado a las orillas del puente de Brooklyn, frunzo el ceño al ver que baja del auto y abre mi puerta —venga, baje con cuidado— dice extendiéndome su mano, ayudándome a bajar, sonrío al igual que el al ver lo pequeños que nos vemos comparados con este lugar, por el día está repleto de turistas

