[Marianne] Al fin se había llegado el día, hoy al fin abriríamos nuestra nueva sucursal en nuestra ciudad natal, Adam despertó muy temprano para irse al auditorio y prepararse con sus líneas y revisar los muebles para poder responder las preguntas que quieran hacerle. Sali de la ducha y me coloqué una blusa en color blanco, un saco en color rosa, incluido el pantalón, me rio frente al espejo, la Marianne de hace unos años odiaba este color y ahora… vivo la vida un poco más alegre, dentro de lo que cabe y en muy pocas ocasiones. Salgo de casa a toda prisa, revisando mi reloj y mis mensajes de James y Carlson, mi teléfono comienza a sonar y veo en la pantalla que es Jerome —dime— respondo subiendo al auto, dejando mi pequeña bolsa en el asiento del copiloto, dando un resoplido —hola Mari

