POV JOHANH Encendí el monitor de bebé y lo dejé sobre el buró. El cuarto estaba en penumbra, apenas iluminado por la luz tenue que se colaba desde el pasillo. Afuera se escuchaban risas, alguna conversación apagada. Aquí dentro, solo el sonido de nuestras respiraciones. Me acerqué a Olivia. Tenía el cabello suelto y un gesto que me dan ganas de besar hasta que se le olvide por qué está preocupada. Puse mis manos en su cintura, la atraje hacia mí y la besé. No con prisa, no con deseo desesperado. Con cariño. Con esa calma que te llega cuando sientes que algo por fin tiene sentido. Ella me respondió con la misma dulzura, con los dedos acariciándome la nuca… hasta que se separó solo un poco. —Entonces... ¿vamos a intentarlo de verdad? —preguntó, con esa voz bajita que siempre me afloja el

