POV JOHANH Apoyado contra el auto, observo la imponente mansión de los padres de Matt. La noche es templada, y la brisa nocturna alivia un poco la sensación de encierro que ya comienzo a sentir antes de entrar. Emma, aferrada a mi brazo, suspira con impaciencia. Su vestido sencillo pero elegante resalta su porte natural. —Aún no me explicas qué hago aquí —dice con el ceño fruncido. Sonrío con suficiencia y la miro de reojo. —Me estás apoyando. Así no termino follándome a Olivia en la mesa, frente a sus padres. Emma me golpea el brazo con una mueca de asco. —¡Eres un imbécil! —exclama, pero luego suelta una carcajada—. Aunque, conociéndote, es una posibilidad real. —Por eso estás aquí, hermanita. Para vigilarme. Ella rueda los ojos, pero no protesta más cuando finalmente entramos.

