“Estoy en la casa de mi madre en Chile, voy a la alcoba y veo que esta mi hermana. Voy corriendo a donde ella, la abrazo fuertemente. - Sophie eres tú – digo sorprendida. - Hermanita vengo para decirte que no te olvides de mi – dice con la cabeza baja. - No, no, yo jamás te olvidare – digo. - Cuídate hermanita – dice Sophie. - Pero si ya no corro peligro hermana, ahora soy feliz con él, me voy a casar – le cuento. - Ahora corres más peligro que nunca hermana – me toma de los hombros – ellos quieren hacerte daño. Y están más cerca de lo que crees. – dice. - ¿Cómo? ¿Quiénes? – pregunto. - Ellos – dice – recuerda lo que te dije antes de que sucediera todo. – pide. – no puedo decirte más, cuídate hermanita. – se despide. -

