Capitulo 3

1306 Words
mientras mas comenten mas actualizo Alex•| ¡En que mierda me metió mi padre! Apenas entrar a la habitación sentí un escalofrío y una repulsión inmediata al lugar, esta habitación era gigantesca que estaba equipada con montones de juegos para bebés pero más grandes de lo normal. Había un montón de adolescentes de su edad o más grandes vestidos de bebés que aparentemente jugaban en aquella extraña sala de juegos y no sólo eso, la sala estaba repleta de hombres y mujeres gigantescos como Adrián que custodiaban cada salida y entrada Sin dudas sería un dolor de cabeza intentar salir. Fue dejado en el suelo por Adrián, junto a un par de "niños" más que se le acercaron amistosamente - Hola, ¿cuál es tu nombre? - dijo uno sacándose lo que parecía ser un chupete de la boca para hablar, lo cual me desconserto de sobremanera No respondí, simplemente decidí ignorarlo y dedicarme a planear el como salir de este lugar - Eres tímido ¿eh?, mi nombre es izan y el - dijo señalando al otro niño -el es Mateo, ¿quieres jugar con nosotros? ¿Jugar, Cuantos años tienen? ¡¿dos?! obvio no quiero jugar con ellos - Estoy ocupado niñitos, vallanse a otro lado- dije rodando los ojos -¿Eres nuevo aquí cierto? Bien, te conviene juntarte con nosotros, mas porque aquí nadie le habla a los nuevos así que te quedarás sólo- dijo uno de los chicos con voz arrogante -¡Perfecto! Prefiero mil veces quedarme sólo a estar con unos moja pañales que no saben hacer nada solos - No sabes nada de nosotros niño, aquí entre nos, llevamos mucho tiempo tratando de escapar de aquí, pero es prácticamente imposible, así que es mejor que aceptes tu destino y te acostumbres a ser un "moja pañales" - me quedé desconsertado, en un principio pensé que sería un niñito dulce y ñoño, el candidato perfecto para meterme con el, pero al parecer no lo era, se sabía defender perfectamente además de que no podía hacer nada con tipos gigantes llenando el área, seguramente harían de que me arrepienta de lo que haga, y no es que me importe pero ahora no estoy de humor para molestar a alguien - si bueno, pues yo seré el primero en salir de aquí ya lo verán. Ahora, porque no van a chuparse el dedo o algo - lo dice quien esta usando un chupete ahora - rieron ambos irónicamente Yo me sonroje ante el comentario. - No lo uso porque quiera, lo uso porque no puedo quitarmelo El tal izan se acercó e hizo algo en la parte de atrás atrás mi cabeza para sacarme el chupete. - ¡listo! Ahora ya no tienes excusa - como hiciste eso -dije sorprendido -llevó aquí más tiempo que tu bebé - sonrió - No me llames así -dije enojado y avergonzado - Pero eso es lo que eres ahora, y más vale que te acostumbres, porque como te dije, es imposible salir de aquí - Ya lo veremos niñitos - me levanté del piso acolchado con mucha dificultad por el grueso pañal entre mis piernas y traté de irme, pero apenas iba a dar el primer paso cuando Adrián apareció y me tomó en brazos antes de que terminará de darlo - alto ahí bebé, no puedes caminar, eres demaciado pequeño- escuché un par de risitas frente mío y me sonroje - ¿Pues que edad tiemes que no puedes ni caminar?- dijo Mateo sin poder parar la risa - oh, veo que hiciste nuevos amiguitos aly, me alegro mucho por ti -¡No son mis amigos! -grité avergonzado por aquel estúpido apodo. - ¡y no me llames así!- sonaba ridículo, no podía soportar más la vergüenza, quería irme Y al parecer Adrián leyó mi mente pues sólo se disculpó con una sonrisa por verme así de sonrojado y comenzó a alejarse conmigo en brazos mientras se despedía de Mateo e Izan. - Sabes pequeño, no debes avergonzarte de nada, esta será tu nueva vida de ahora en adelante así que es mejor que te vallas acostumbrando "Eso es lo que tu piensas" pensé Lograré escapar de aquí, es sólo cuestión de tiempo La noche calló, y cada segundo que pasaba aquí más lo odiaba, adrian no se separaba de mi ni un segundo y eso me irritaba bastante, a la hora de la cena fui llevado a un lugar que están lleno de sillas altas y fui puesto en contra de mi voluntad y fui alimentado cual niño pequeño por Adrián Todo había sido increíblemente humillante, no esperaba la hora de irme Estaba nuevamente sentado en aquella alfombra en un rincon alejado de todos los mocosos de aquella la sala de juegos cuando adrian apareció detrás de mi y me tomó por debajo de los hombros para tomarme en brazos, estaba comenzando a fastidiarme el hecho de que me cargara tanto - se caminar perfectamente bien sabes - dije con ironía - jaja pues deberías de irte olvidando de eso pequeño, no usará tus piernas en un buen tiempo - quería golpearlo, y realmente ya lo había intentado, pero mis golpes para este tipo eran como suaves caricias - Bien pequeño aly, es hora de dormir - habíamos llegado a aquella espantosa habitación de mas temprano y fui colocado nuevamente en la mesa cambiadora. Apenas iba a intentar bajarme cuando mis brazos y piernas fueron sujetados a los extremos de la mesa, sabía lo que venía y por más groserías e insultos que le gritaba a Adrián este ni se inmutaba Rápidamente sentí como era despojado de mi ropa sintiendo una fuerte corriente de aire en el proceso - SUELTAME MALDITO IDIOTA - le grité desesperado al ver que están apunto de dejarme totalmente expuesto - No, no aly, esas no son palabras para un Bebito como tu, si vuelves a repetirlas te Castigare lavando tu boca con jabon y te pondre un chupete para que no puedas hablar por el resto del dia- dijo quitando como Último el pañal A este punto yo a habia soltado un par de lagrimas avergonzadas, no podía con tanta humillación Fui cambiado de pañal y puesto en un feo enterizo blanco con estampado de osos - Bien pequeño, ya estás listo y limpio para dormir- dijo Adrián con una sonrisa -J-Jodete maldito enfermo- dije con la voz entrecortada, ese arrebato de humillación me había dejado exhausto Adrián sólo sonrió y me recosto en la cuna con delicadeza - Descanza pequeño, mañana será un largo día para ti- dijo antes de subir las barras de la cuna e irse Me quedé un par de minutos recostado en la cuna, necesitaba recobrar las fuerzas que el haber sido humillado me había quitado, luego de eso me puse de pie tratando de no hacer ruido pero el maldito pañal no ayudaba ya que hacia un molesto ruido a bolsa de plástico Con cuidado y con ayuda de las mantas que estaban ahí dentro hice una soga para poder bajar de la enorme cuna y sigilosamente camine por la habitacion hasta llegar a la puerta Abrí esta misma y me adentre al oscuro pasillo que igualmente estaba lleno de puertas Camine y camine hasta llegar a una puerta que daba hacia un enorme patio y sin dudar mucho la abri y sali al enorme patio, pero apenas logre dar un paso cuando alguien apareció por la espalda y me tomó e brazos - que haces aquí niño - dijo el hombre que me había tomado- que acaso no sabes que es la hora de que estes en la cama, ¿quien es tu cuidador? -¡Suelteme!¡Dejeme ir!- grite desesperado, comenzaba a asustarme - Valla valla, parece que tenemos un bebé escapista aqui
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD