Capítulo 38

1427 Words

Anna cargó a Eva en brazos y la llevó al comedor de la planta baja. La niña lloraba desconsolada, asustada por los gritos de su padre y el movimiento apresurado de Anna al alzarla. —No llores, mi amor —le susurró con dulzura. —Tu papá está hablando con esa señora, pero pronto vendrá a buscarte, te lo prometo. Pero la congoja de Eva era muy grande, nunca había visto a su padre gritar, mucho menos con tanto enojo. Anna bajaba lentamente por las escaleras, acariciándole el cabello suavemente. Poco a poco, Eva se fue calmando, sus lágrimas se transformaron en pequeños sollozos hasta que finalmente apoyó su cabecita en el hombro de Anna. El comedor estaba desolado a esa hora. El personal que cubría los turnos nocturnos no lo utilizaba casi nunca, pero las luces estaban siempre encendidas

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD