Brandon lidio con sus problemas emocionales como cualquier hombre de negocios sumamente adinerado lo haría: escapando de los mismos, si definitivamente nada de tomar terapia psicológica aún cuando tenía accesibilidad a tener una salud mental de calidad él preferiría literalmente "hacerse el loco". Se fue un lunes por la tarde, dijo que iba de viaje de negocios pero cuando Emily y yo lo acompañamos al aeropuerto y lo vimos acompañado de dos hermosas supermodelos no pudimos contener una risita disimulada. Era demasiado el descaro aún más para decirnos que viniéramos a ayudarle con el equipaje. Su hermana se le quedó viendo con cara de burla por un par de segunos, hasta que luego solto sin premura: «bueno, ¿negocios o placer?, cualquiera se confunde... ¿no?» las chicas que lo acompañaban s

