La mañana del martes, Jessie pudo pasar por la cafetería antes de ir a su trabajo. Ethan y Gary se hallaban al frente de las labores, controlando que nada faltara y que todo funcionara a la perfección. La pareja se fue a la trastienda para estar un rato a solas y conversar, aprovechando la soledad para abrazarse y besarse, pero, la llegada de un cliente los interrumpió. Ethan debía atender al día siguiente el cáterin de la fiesta de despedida de soltera de la hija de un congresista. El evento lo ayudaría a entrar en los gustos exclusivos de la alta sociedad de Brooklyn. La presión porque todo saliera perfecto era inmensa. Los nervios ese día lo tenían algo desequilibrado. La prima de la agasajada fue a la cafetería con una amiga para finiquitar los detalles, además de hacer otras exig

