Narrador
Al día siguiente cuando el sol salió, este ingreso directamente por las enormes ventanas de la habitación, lo cual ocasiono que la primera que abriese sus enormes ojos azules, fuese la pequeña Agatha, quien empezó a saltar sobre su madre
—¡Mami! ¡Mami!
Repitiendo la accion esta logró su objetivo de despertarla, y colocándose de pie, la pequeña niña desde la habitación le mostró la enorme piscina, que se observaba desde lejos por su enorme magnitud
Inmediatamente al entender lo que la pequeña quería, Aradia sonrio inconsciente y tras pedirle que desayunaran primero, esta accedió a llevarla antes de marcharse a la empresa
—Vamos a lavar esos dientes y te prometo que antes de irme al trabajo, te llevare unos minutos
Depositando un casto beso sobre la pequeña nariz de la niña, ella la animo a asearse y luego de hacerlo; ambas descendieron hasta el comedor principal, vestidas y preparadas para el nuevo día.
Aradia, luciendo un espectacular conjunto verde, de bleizer y falda, y Agatha... un delicado vestido estilo bohemio que la hacia ver hermosa y delicada.
El único que se hallaba en ese instante desayunando, mientras leía el periódico era Cesar, el cual, al ver a las dos preciosas mujeres llegar, sonrió ampliamente y se coloco de pie, solo para invitarlas a acompañarlo.
–¡Te ves preciosa Agatha! Definitivamente la belleza la has heredado de los King
Tomando la pequeña mano de la niña, su abuelo la hizo girar sobre sus pies y soltando una carcajada, la pequeña parecia muy feliz de estar con ellos
Por su parte, Aradia solo ordeno el desayuno de ambas y tomando asiento al otro extremo de la mesa, frente a su padre, ocupo el lugar que le correspondía a Bruna, en la cabeza del extenso comedor de 12 sillas.
—Imagino que tomaras tu lugar en la empresa hija... se que tal vez es tarde... pero de verdad espero que los asombres a todos... Que demuestres que eres una King con madera de Guerrera
Llevando un trozo de tocino a su boca, Cesar expresó su pensar y recibiendo como respuesta una enorme sonrisa, Aradia asintió.
—Así es... Ahora llevare a Agatha a conocer la piscina, y luego de eso, solo me marcharé... El abogado del abuelo me espera, así que debo apresurarme antes que empiece la junta
Iniciando la comida, con un par de platillos que se hallaban en la mesa, Aradia le sirvió un poco a la niña, y topandose en el camino con un bowl repleto de frutos secos, los cuales incluían manís, pidió que estos fuesen alejadas de Agatha inmediatamente
—Nana... Por nada del mundo permitas que Agatha los coma... es alérgica y esto sólo la enviaría al hospital
Extendiendole el recipiente, la mujer mayor solo asintió y regresando a su lugar, Aradia se ocupo de alimentar a la pequeña, quien está impaciente por conocer la alberca
—¿Alérgica al maní Aradia? esto es algo nuevo, ninguno de nosotros lo es.
Por supuesto que si había alguien quien lo era, y este era Massimo, solo que pocas personas lo sabían, ya que este se cuidaba mucho
Aradia solo sonrió nerviosa al no saber que decir, y tras centrarse en su comida, evadió el tema que solo la dejaría en evidencia frente a su padre, quien no era tonto y con simplemente mirar a la infante, supo que era hija de Herrera
Por desgracia y cuando pensaban que podían alimentarse en calma, la bruja de Bruna, descendió por las escaleras, vistiendo un modesto vestido veraniego, y cruzándose de brazos, sintió que enloqueceria al ver a su mayor enemiga ocupando su lugar.
—Aradia... Querida.
Aclarando su garganta con irritación evidente, la mujer enarco una ceja y obteniendo como respuesta, una sonrisa, mientras introducía una holgaza de pan en su boca, esta quiso quitarla con sus propias manos.
—Creo que hay cosas que aún no entiendes, mi lugar en esta casa no está en discusión... Anoche te cedimos la habitación por la comodidad de la nena, pero hoy, creo que estas confundiendo las cosas
Esto a Aradia solo le causo gracia ¿confundiendo? claro que no...
Ella sabía lo que hacia, de hecho desde el primer día que Bruna piso esa mansión, tomó ese lugar en la cabecera de la mesa, y es por eso, que a ella le encantaba; solo con el fin de hacer a su madrastra morirse de las iras
—Lo siento... pero justo ahora estoy muy cómoda, de hecho... este será mi lugar de ahora en adelante, así que toma asiento en cualquier otro
silla... Tenemos puestos suficientes, así que no pelees por tonterías
Las fosas nasales de Bruna se dilataron ante tales palabras, que desviando su vista a su esposo, busco algo de apoyo, el cual no obtuvo, por que este solo la ignoro, y se centro en su periódico
Ignorada de manera monumental, Bruna solo paso a un lado de la amplia mesa, y dirigiéndose a la cocina, pidió que le sirvieran su comida en el jardín, solo para no ver a Aradia a quien detestaba con todas sus fuerzas
—¡Ups! creo que se molesto.
De manera irónica, la heredera King, demostró un fingido pesar frente a Cesar, quien sonrio al saber que todo era falso.
—Cada día que pasa me dejas más asombrado... Ya no eres ni la muestra de la mujer que se marcho hace unos años, y eso... Me alegra
Con la voz un poco rota en esa última parte, Cesar se sintió mal al ser tan blandengue en el pasado y haber dejado que Bruna lastimara de esa forma a su hija; quien tras padecer, se transformó completamente, resurgió de las cenizas y se volvió todo un huracan
—¿Y que deseabas padre? ¿Qué me dejara humillar como en el pasado? Las personas cambian... Se cansan, y cuando la sed de venganza surge, solo eso te impulsa a seguir
Sintiendo un amargo en su garganta por tales palabras, el hombre solo bajo su rostro; el sabía muy bien que el también saldría agraviado después que Aradia finalizará, al ser también responsable al no defenderla como debía.
—No... De hecho, te entiendo
Para Aradia el día que su madre murió, ese día su suplicio inició; no sólo no pudo despedirse de ella como lo deseaba, al ser velada con urna sellada, sino que también, un par de días después de su cepelio, Bruna se instalo en la mansión usando como pretexto el embarazo de Vivían.
—Es solo que no me acostumbro a verte
así... ¿Sabes? si ella siguiera con vida, nuestra vidas sería diferentes.
Refiriéndose a la madre de Aradia, esta sintió como sus ojos se cristalizaron ante el recuerdo de Naiara, y sonríendo débilmente, se mantuvo en silencio.
—Se que cometi un error al no dejar que te recuperarás de la pérdida de tu madre.. Pero en mi defensa, yo también me sentía solo, por desgracia... Bruna quedó en estado antes de lo que espere
Ocasionando que un enorme nudo se formará en su garganta, Aradia solo se coloco de pie para llevar a la niña a conocer la piscina. Lo cual no permitió su padre, por que continuo expresando su pensar
—Ella te lastimo mucho, y después del nacimiento de Vivían todo empeoró para ti... Pero necesito que entiendas.. Que ella también es mi hija
Esto último hizo que la mujer sonriera de lado ¿Su hija? a esas alturas, y conociendo lo bruja que era su mujer, esta era capaz de todo, solo para atraparlo en sus redes y gozar de fortuna King
La mujer de cabello rubio, solo se detuvo unos segundos y girándose un poco, solo frunció sus labios antes de responder, sientiendo un poco de dolor al ver que su padre era injusto con ella
—Y te entiendo... Es solo que creo que tuviste preferencias... ahora si me disculpas, llevare a mi hija a conocer el jardín
Tomando la pequeña mano de Agatha, Aradia retomo su marchar y llegando al borde de la enorme alberca, le señaló a la nena, su lugar favorito en toda la mansión
—Cuando tenia 6 años, adoraba estar aquí; de hecho, el abuelo contrato un instructor para enseñarme a nadar... Me encantaba hacerlo, era mi momento favorito del dia... Hasta que llegó...
Su pequeño relato quedó a medias, cuando un recuerdo algo turbio azotó su mente, el cual solo la hizo llenarse de ira, y querer regresar hasta donde se hallaba esa mujer que tanto le hizo daño, y estrangularla con sus propias manos
Flashback
Aradia muy eufórica al ver que sus clases de natación estaba surtiendo efecto, y al menos podía moverse en el agua, pasaba gran parte del día sumergida en la piscina, lo cual enfurecia demasiado a Bruna, que apenas podía caminar con su enorme panza, que tenia aproximadamente 6 meses.
La hora de la comida estaba transcurriendo, y queriendo aparentar amor por la hija de su esposo; esta fue por la niña hasta la piscina, y hallandola muy feliz, tratando de mejorar su técnica, esta la reprendió
—Aradia ¡Sal de allí! tu padre está por regresar de la empresa y tenemos que esperarlo preparadas para la comida... Así que Apresúrate
Si algo se sabía de Bruna, era que la paciencia no era una cualidad en ella, y Aradia, era algo terca, lo cual solo significaba una guerra, la mayor parte del día.
Por lo que algo rebelde, la niña solo se acerco hasta el borde de la piscina para negarse a salir, lo cual solo la enfureció
—¿No saldrás Aradia? Bueno, veremos si cambias de opinión luego de esto
Metiéndose en la alberca con algo de dificultad, la mujer se coloco de pie junto a la niña, lo cual hizo con facilidad ya que esta no era muy honda en esta parte, y tomando la cabeza de Aradia, la hundió en la agua, robandole el aire por unos segundos
La niña agitaba su pequeño cuerpo en busca del oxígeno vital, pero la ira y la fuerza que Bruna ejercía sobre tal, era enorme que apenas podía salir un par de segundos, solo para sobrevivir otro tanto.
La mujer estaba al borde del colapsó; no sólo se lamentaba de fijarse en Cesar, quien según su pensar era un desperdicio de hombre, malo en la cama, un blandengue y un pendejo, que aún sufría por su esposa muerta; sino que también, tenía que lidiar con una mocosa berrinchuda que no hacía más que desafiarla, y que a demás, lo que mas alardeaba había desaparecido, y esto era, su delicada figura, producto de su embarazo no deseado.
Cuando sintió que era suficiente castigo, y que la niña había aprendido la lección; la muy perra la liberó, dejando a la pequeña, con su piel rojiza y asustada por la falta del oxígeno
—Le diré a mi papá...
Sintiendo que su pequeño corazón estallaria, esto fue lo que alcanzo a decir Aradia, muerta del terror, y recibiendo, un tirón en su cabello; Bruna le advirtió guarda silencio sino quería un castigo peor
Por suerte, en ese instante y para salvarla, llegó su nana, la cual al ver a la niña presa del pánico, la sacó de la piscina inmediatamente, secando su cuerpo titilante
—Entiendo que ella no es su hija... pero al menos, tenga corazón... solo tiene 6 años, definitivamente los rumores son ciertos y el señor King, se caso con una bruja
La ahora anciana no le tenía miedo, y fue por esto que luego de que el patriarca King, se entero de lo sucedido, le encomendó cuidar de su nieta a toda costas.
—Así es... y como soy una bruja... todos deben tener cuidado, sobre todo ella
Señalando a la asustadiza niña, esta solo se refugio en los brazos de su nana, sin saber que esto sólo era un abre boca para lo que le esperaba, después del nacimiento de Vivían.
Fin del Flashback
Cuando el amargo recuerdo finalizó, Aradia solo observó a su niña muerta del terror al tener que habitar bajo el mismo techo de esa bruja, y acercándose a ella, la abrazo antes de indicarle un par de cosa
—Por nada del mundo te separes de nana... Hoy tengo que hacer un par de cosas, pero te prometo que antes del anochecer regresaré... Y para mañana junto a Tomas buscaremos una salida
Sonriendo por fuera, Aradia se trago su temor ante la pequeña, y viendo como a lo lejos se acercaba Cesar, esta solo se mantuvo en silencio
—Se que tienes que marcharte y tal vez temes dejar a la niña en este lugar extraño para ella, pero te prometo que la cuidare
Esto a Aradia no la dejaba del todo tranquila, pero no tenia otra salida; la hora de la nueva junta estaba próxima, y sino se apresuraba, no llegaría
Sin más opcion, esta solo se desprendió de ambos y llamando a su amigo de camino al trabajo, se quedo más tranquila, cuando esté le dijo que iría por la pequeña.
Por desgracia una hora después de la partida de Aradia, Bruna se acerco hasta su esposo, con el fin de discutir su lugar en la mansión; hasta que de pronto el teléfono de Cesar, empezo a sonar y pidiendo disculpas, este solo se aparto unos segundos para responder, dejando a la bruja con la pequeña, en el borde de la alberca.
La mujer no era tonta y en definitiva esa niña era la copia de Massimo, lo cual solo representaba una amenaza para su hija, quien pretendía dominar a los Herreras.
Con intensiones maliciosas, Bruna se coloco de pie junto a la pequeña, y achicando sus ojos, espeto un par de maldiciones, al notar que era idéntica a Massimo
—¿Qué sucedería si te caes a la alberca? ¿Sabrás nadar como tu madre? ¿O solo te ahogaras? Nada, me detendrá... y Vivían se casara con tu padre... Si o si ¿Me escuchas?
Estas palabras las soltó en voz baja, casi en un susurro, solo para que su esposo no la escuchara, y acercado su pie a la espalda de la niña, quiso empujarla.
Por suerte y como caído del cielo, quien llegó en busca de Agatha, fue Tomas y al ver la escena, solo tomo a la mujer con gran fuerza de su brazo
—¡A Agatha no la tocas! ¡Cuidado Bruna y la que cae de cabeza al agua eres tu!
La madibula del hombre estaba tan tensa que se observaba a simple vista, y cerrando su mano, la mujer soltó un pequeño alarido del dolor al sentir que este la lastimaba
—¡No te quiero cerca de mi hija, ni de Aradia! sino te juro que te arrancaré la cabeza... Yo no soy Massimo que se manipular de ti y de vivían... Conmigo colócate ojos en las espaldas.
Tomas era un buen hombre, de hecho adoraba a Agatha, pero si había algo en el que solia ser alarmante, era lo peligroso que era cuando se sentía amenazado, y el por nada del mundo, dejaría que le arrebataran lo que mas quería, así como así
La mujer trago grueso al notar la ira en el hombre, si algo tenía claro, era que con Tomas Mastronardi no se jugaba, y más le valía atarse una piedra al cuello y arrojarse al agua ella misma, que ganárselo de enemigo; quien era implacable cuando se lo proponía
—Estas equivocado... Yo no le hice nada, además... ¿Tu hija? tu y yo sabemos que eso es mentira
Tratando de sembrar cizaña, la mujer agregó esto con la intesion de que Tomas dejara a Aradia, lo cual no logró, por que el solo sonrió de lado.
—Agatha es mi hija, desde que estaba en el vientre de su madre lo es... y ni tu, ni Massimo Herrera cambiaran eso, así que cierra tu boca...
Liberando a la mujer de un empujón, Tomas solo camino hasta la pequeña y luego de saludarla, la cargo entre sus brazos y la alejo de Bruna, quien solo quería lastimar a Aradia sin importarle a quien se llevaba en el camino