—La mujer está sana... Según la he examinado, no tiene ningún daño físico, más que un par de lesiones viejas... pero en cuanto a la parte psicológica, debes dejarla más tiempo para revisarla Observando a Naiara, a través de un cristal que dividía la sala de pacientes del pasillo, Massimo escucho el diagnóstico de la madre de Aradia, a quien después de luchar tanto, logró sacar del sanatorio con ayuda de Leonardo. –Pero estuvo sometida a tratamientos por muchos años... ¿Como es que no esta loca? Despegando su vista del cristal, Massimo la fijo en el médico de edad mayor frente a el, y después de llevar su mano a su mentón mientras pensaba, unos segundos después, el señor agrego —No digo que esta sana del todo, pero esquizofrenica, no lo está... ella se expresa con mucha lucidez, lo cual

