Pov Alex Ni siquiera entiendo qué está pasando... “¡Achu!” estornudé por tercera vez. Apenas habían pasado unas horas desde que dejé atrás la manada Luna Dorada, y ya estaba metida en problemas. Un lobo n***o de ojos grises extraño apareció de la nada en el bosque, me rodeó como si fuera algún tipo de tesoro perdido, y no ha dejado de seguirme desde entonces. Entre las lengüetadas que me ha dado en un intento mal disimulado de “preocuparme” y lo mojada que estaba gracias a que al intentar escapar de el había caído en el agua, ahora estoy totalmente resfriada. “¿Por qué yo, Diosa?” —murmuré, abrazándome para intentar conservar algo de calor mientras el lobo trotaba a mi lado, mirándome cada tanto como si esperara que hiciera algo grandioso. Intenté espantarlo. Primero con palabras, lue

