Pov omnisciente Soren apenas sentía el dolor en su mandíbula cuando Alex se acercó, su calidez envolviéndolo como un bálsamo contra la rabia que aún ardía en su pecho. Sus dedos suaves acariciaron su rostro con ternura, rozando la piel donde Dereck lo había golpeado. “¿Estás bien?” su voz era un susurro preocupado, sus ojos buscando respuestas en los suyos. Soren tragó en seco. No quería que ella lo viera así, con la mente nublada por la ira, con el corazón latiendo demasiado rápido por la frustración. Dereck no solo había aparecido de la nada con su absurdo reclamo de posesión, sino que también había arruinado su oportunidad de hacer lo que había planeado desde hace días. Quería pedirle que se casara con él. Lo había tenido todo listo. No importaba que aún faltara la coronación. No i

