Viviana Después de la inauguración, el día siguiente, llegó quien faltaba, la señora Sara. Llego con el jefe y la novia, se encerraron en la oficina. Una hora después me llamaron para que me reúna con ellos en la oficina. Comienza hablando la madre del Jefe, de manera aduladora y falsa. —Hola, querida Viviana —Cuando había llegado, ni siquiera me había mirado, porque venía muy entretenida hablando con su nuera—, me dijeron que fue todo un éxito la presentación de ayer, gracias por ayudar a mi hijo —Claro como si hubiera hecho algo su hijo. Me mantuve en silencio, no sabía qué decir, cualquier cosa que dijera iba a ser una mentira, para ella estaba claro, que el jefe hizo el trabajo, de manera omnipresente, era ridículo que le diga a su gracias, un de nada, cuando había sido much

