Cierro los ojos asimilando lo que me dijo Ares, Hacer el amor》, dos palabras con bastante significado. Es difícil saber que nunca eh hecho el amor, ni siquiera el día que perdí mi virginidad. Me encanta saber que Ares quiere algo tan serio conmigo, pero a la vez el miedo se apodera de mí. Nunca había vivido una experiencia similar, la extraña sensación que siento cuando sus labios me tocan, o cuando sus fuertes manos acarician mi piel. Realmente Ares es un hombre increíble. Observo atentamente como se relajan los músculos de su torso mientras duerme. Su brazo rodeando mi cintura me proporciona una gran tranquilidad. Trazo suaves círculos sobre su abdomen. Las facciones de su rostro son tan marcadas que lo hacen lucir mucho más varonil, sus regordetes labios rosados me encantan a

