Miro a Ares quien me observa atónito, su mano viaja de inmediato a la mía dándome un leve apretón. —Esto es imposible —murmuró con las lágrimas a punto de salir. Es imposible que una de las personas que más amo en el mundo, a la cuál le confío todo, por la cual daría la vida y consideró mi hermano me haga esto. —Ahora estas en peligro hija, si no manejamos bien la situación saldrás muy herida—dice mi padre —Y aunque tengamos el poder de mandarlos a matar, yo quiero algo especial para ellos, quiero venganza—un sollozo sale de mi interior para luego empezar a llorar. Mi madre no tarda en acercarse a mí para rodearme con sus brazos, sus manos viajan a mi espalda para acariciarla de arriba hacia abajo. —Ahora es enserio—dice Thomas luego de que me calmara—Si sabemos cómo mover las cart

