Lili. —Noooo... Dejaloooooo. —Queo jubar Sofi. —LO VAS A MATARRRRR. —Noooo. —bajo corriendo las escaleras al escuchar todo el griterío. —¿Qué pasa?. —No me quiere dar a Tito. —miro a Mateo y entiendo el desespero de Sofía. —Dale el gato a tu hermana Mateo. —Pero mami. —Haz lo que dije. —lo tiene agarrado del cuello, lo suelta haciendo que Tito vaya con Sofi y Mateo comience a llorar. —Pobrecito. —Sofi agarra al gato dándole besos y sube a su habitación llevándolo. —No tienes que agarrarlo así Mateo. —lo abrazo y agradezco que el gato sea tan manso o ya los tendría a todos rasguñados pero a la vez es viejo así que solo quiere que lo apapuchen—. Lo puedes lastimar hijo, Tito ya es viejito se puede lastimar. —Pero... —Ve a fuera a jugar con el perro o a la pelota con tus herm

