Ryan, necesitamos hablar, comencé, pero antes de poder explicar algo, George con una determinación inusual, intervino, deteniendo cualquier intento de explicación inmediata. La mirada intensa entre George y Ryan creo una corriente eléctrica en el aire, como si ambos fueran consciente de que estábamos en la antesala de un momento crucial. La voz de Ryan rompió el silencio, exigiendo una explicación mientras sus ojos buscaban respuestas en los míos. La seriedad en el rostro de George, sin rastro de la habitual jovialidad, resonó en sus palabras. Ryan, ella es Emma, mi exesposa. Rose es su segundo nombre, lo uso para crear una nueva vida y así alejarse de todos después del divorcio, reveló George con sinceridad. La revelación golpeó a Ryan como un puñetazo en el estómago. Su rostro pasó de

