Robert Pasaron varios días y Rose sigue sin aparecer. Comienzo a preocuparme, tengo a gente buscándola por toda la ciudad. Estaba en mi oficina, cuando tocan la puerta. - Adelante - digo. Entra Marcus - ¿Qué tal estas? - Depende, ¿alguna noticia? - La vieron... - ¿Sí? - digo con una sonrisa. - ¿Dónde? - En una joyería. El dueño dijo que fue a vender un collar, y que estaba muy desesperada por obtener la plata. - ¿Nada más? - digo algo desanimado. - No. Solo que era muy bonita y persuasiva. Rio - Así es ella. - Compre esto para ti - dice y deja algo sobre mi escritorio - Creí que te gustaría tenerlo. Tomo lo que dejo. El collar que le regale a Rose por su cumpleaños. Miro a Marcus. - Gracias. - Pronto la encontraremos. - Eso espero. Todo esto es mi culpa, no debí haber dic

