EL PRINCIPIO DEL FINAL
—No puedo creer que quieras deshacer este matrimonio por un capricho tuyo — Mientras la tomaba de los brazos haciendo temblar, pero nada iba a poder hacer que se arrepintiera de su decisión.
—Cómo eres descarado para decir que es un capricho, cuando durante años fui como un objeto de decoración, un maniquí sé solo te servía de adorno ante los ojos del mundo, me canse Maximiliano y eso fue hace mucho, ¿Qué soy de verdad para ti? Necesito que me lo digas —Este la soltó sintiéndose arrinconado por la situación, no podía perderla.
—Eres mi esposa Elizabeth eso eres para mí,
—¿Solo tu esposa?, Te das cuenta lo que me has dicho, solo soy con la que firmaste un papel hace unos años,
—¿Es por él? — No había otra justificación, en su mente no cabía la idea de que sea por la indiferencia que él había mostrado hacia ella y su propio hijo durante años que tenían de casados.
—Tienes fantasmas en tu mente, porque si este matrimonio no tiene arreglo, es porque por años me has demostrado que tan poco valgo para ti, por años trate de que esto funcionara, pero no tienes ni pies ni cabeza seguir atada a ti. —Nada ni nadie haría que cambiara su decisión, ella estará totalmente segura el lugar donde estaba su felicidad y no estaba con él.
—Eres una mal agradecida, después de que te he tenido como a una reina, te he dado todo lo que una mujer necesita, mi hijo es un niño que tiene todo lo que ninguno de los hijos de las empleadas soñase con tener algún día —Ahí estaba el pedante, arrogante y superficial de Maximiliano McQueen.
—Pero nunca nos diste amor. Además, hablas de tu hijo como si furas el padre modelo, porque estoy segura de que ni su cumpleaños sabes ¿O sí?
—Claro que recuerdo si es el primero de … — Ella no podía creer que un padre no supiera n el cumpleaños de su único hijo, con qué clase de hombre se había casado, no entendía como había sido tan tanta.
Un ápice de duda apareció en él por no decirle culpa, esa fecha era la peor fecha en que un niño podría nacer y mucho un más un niño que lleve su sangre.
—Una cosa es que nunca me hayas amado, porque eso es evidente, pero no saber la fecha en que nació tu propio hijo, tu único hijo es algo que no pudo concebir o perdonar, es el clavo que termino por cerrar el ataúd de este matrimonio.
—No seas dramática, aquí el amor no interesa o no es prioridad, no entiendo por qué no eres práctica y todo lo quieres complicar.
—¿En qué mundo vives? Ese niño que te adora, ese niño que se desvive por llamar tu atención, ese niño inocente del mundo alrededor, del horrible padre que le di, tan horrible que ni siquiera ama a su propio hijo. NO te mereces un hijo como mi niño.
—Yo fui criado de esta manera, a mí me enseñaron que el amor no es algo que sume a tu vida, que el amor no importa, eso me enseñaron a mí entre otras cosas, que un hijo debe amar a su padre por sobre todas las cosas.
—Entonces ¿Por qué te casaste conmigo?
CUATRO AÑOS ATRÁS
Que nervios, me invito a salir, el chico más guapo de toda la universidad, no sé cómo se fijó en mí si tenemos distintas carreras yo llevo psicología y el administración de empresas y negocios internacionales.
—¿Lista Elizabeth?
—Sí, Maximiliano, me tomo por sorpresa tu invitación, aún me parece mentira.
—Tranquila se nota que estás nerviosa, solo saldremos a cine. Además, te invité porque me pareces la muchacha más bonita de toda la universidad
—¿Qué película veremos? No me gusta de terror la verdad
—Supongo una romántica, bueno la que sea
—Está bien.
» Es un hombre tan imponente, tal alto, con un porte como de modelo de revista y me invito a salir que emoción, no puedo cometer ni un error que nervios, todo tiene que ser perfecto
…
» Se quedó dormido, pobre debe estar cansado eso de estar a punto de terminar su carrera y trabajar para su padre no debe ser fácil.
FEBRERO 2005
—Mira Sami, me envió chocolates es un dulce de chico. —Suspirando como una tonta enamorada.
—No quiero romper tus ilusiones, pero solamente está de quien para quien, ni un mensaje por más pequeño que sea o alguna caricatura no sé por lo menos algo, tu querido Maximiliano es un témpano de hielo, no sé qué tanto la ves, si solo te trata como si fueras un adorno en serio, amiga date cuenta. — Dándose un golpe en la frente por lo ridícula de la situación.
—No hables así Sami, nada más es un chico así frío, pero en el fondo es diferente lo sé.
—Pero se supone que es" San Valentín" ¿Por qué no vino el mismo a dártelos?
—Él es un hombre muy ocupado y no tiene tiempo para esas cosas, pero me envió chocolates es tan hermoso y son de los más costosos lo sé porque eso se los regalaba papá a mi madre cuando estaban vivos.
—No parece que estudiaras psicología, pero en fin solamente no te ciegues por el hecho que te gusta desde hace un año casi. No seas tonta y ten muy abierto los ojos, nunca se sabe amiga puede ser un lobo vestido de oveja, o el lobo que nada más que quiere comer a la Caperucita.
MARZO DEL 2005
—Lo siento Bastián, pero no puedo aceptar ser tu novia. — no podía mentirle al que fue por mucho tiempo su mejor amigo.
—Yo pensé que tú y yo, ¿Es por mí? —El pobre lo que le había costado poder revelarle sus sentimientos, pero tal vez había llegado tarde o aun no era su tiempo.
—Estoy enamorada de alguien, pero tú eres un chico estupendo que se merece una mujer que te quiera, pero me gustaría seguir siendo tu amiga si es posible.
—Gracias por ser sincera conmigo Eli y no darme falsas ilusiones, espero que ese hombre que ocupa tu corazón te sepa querer como te mereces. Pero prefiero no ser amigo de la chica que me gusta y que está enamorada de otro adiós.
…
—¿Qué paso con Bastián? ¿Por qué tenía esa cara? Se le vía triste y abatido.
—Es que lo rechacé, se me declaro, no me gusta lastimar a las personas, pero no tuve otra opción es mi mejor amigo y espero que recapacite y valore nuestra amistad.
—¿Y lo rechazaste por el pedante de Maximiliano McQueen? A veces parece que las clases de psicología no se quedaran en ti en serio.
—Sami no hables así de él, es un hombre bueno y creo que me quiere a su manera, tal vez no lo entiendas ahora, pero estoy segura de que me quiere.
—Es un ególatra y un pedante, en este tiempo desde que fueron al cine ¿Cuántas veces te ha hablado o te ha llamado por teléfono? No quieres darte cuenta de la realidad, porque estas ciega de amor por ese tipo.
—Fuimos al cine, almorzamos una vez y me regalo chocolates, así que no te expreses de esta manera de él. además me manda mensajes de texto de buenos días o buenas noches, si ya comí
—¿Sabías que existen los mensajes automáticos y programables? Con tan poco te conformas., me das rabia eres mi amiga y te lo digo por tu bien, pero tú no quieres entender razones, mejor me voy.
—Espera amiga no te vayas por favor
FEBRERO DEL 2006
—No puedo creer que te hayas terminado casando con él, hasta parece una broma o cámara escondida. Estás loca de remate por hacer algo como eso
—Hace un año yo solo soñaba con algo como esto. Llegar al altar con él es algo que ni yo me lo creo, pero ahora soy la señora McQueen, es un sueño hecho realidad
—Supongo que, si de esta manera eres feliz, está bien. Yo únicamente puedo apoyarte con todo y tus locuras y espero que él sepa respetar que primero llegue yo a tu vida.
—Gracias Samantha por estar conmigo y a tu manera apoyarme como lo has hecho, eres la mejor amiga del mundo, Mira ahí viene mi esposo, que raro suena MI ESPOSO.
—Perdonen, Elizabeth tengo que presentarte a unos socios.
—Adiós Samantha y gracias por ser mi amiga y estar conmigo siempre.
MARZO 2010
—¿Dónde anduviste en la tarde? Llame a casa y nadie contesto. Se supone que debías ser tú quien conteste.
—Salí con el niño hoy además ayer fue nuestro aniversario y como tú estabas de viaje y salí a comer hoy con Samantha
—No te pregunte que hacías hoy, te pregunté por ayer que te llamé además ya sabía que ayer sabia de la fecha por ese motivo mande un obsequio ¿Acaso no lo recibiste?
—De parte de tu secretaria que ni siquiera le atino a mi talla o al color que me gusta.
—Pero igual fue un detalle, no deberías ser tan mal agradecida te mando una joya muy costosa.
—Ya no importa y si no tienes nada más importante que decir estoy cansada y voy a dormir.
DIA DE LAS MADRES
—Gracias Bastián por el detalle, son mis favoritas es un gesto muy bonito de tu parte recordar algo como esto. Y haber vuelto a ser mi amigo a pesar de todo
—Es el día de las madres, lo que mereces es que te consientan en tu día. ¿Por qué parece que vas a llorar? ¿Te sientes bien? Ya el pasado quedo atrás
—Perdóname Bastián
—¿Perdón porque Elizabeth? No entiendo, acaso ¿Dije algo que te molestara?
—Por no corresponderte como tú te lo mereces.
—Eli nadie puede obligar a otro a amar solo por compromiso. Yo lo entendí en su momento por eso no te preocupes, además ahora entiendo, eres una mujer casada y lo respeto con ser tu amigo tengo suficiente.
JUNIO DEL 2010
—Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están?, Bienvenidos adelanten están en su casa. —Sin ánimo de recibir a nadie, no se sentía nada bien.
—Si pasen adelante
—Podrías tratar de sonreír un poco más, son gente importante. No me hagas quedar en ridículo, de estos hombres dependen mi futuro, ¿No piensas? — Sin dejar de sonreír y saludar a los invitados.
—Te dije que me dolía la espalda por cargas las cajas de la mudanza, pero no creo que me hayas prestado atención, ya que nunca lo haces como se supone que deberías.
—Encima que te doy la casa con la que cualquier mujer soñaría, te estás quejando como niña pequeña, eres una mal agradecida, cualquier en tu lugar saltaría de alegría.
—Como tú digas querido esposo, seré el perfecto adorno y sonreiré más todo por tus negocios.
—¿Qué dices?
—Nada, tienes razón voy a sonreír más.
JULIO DEL 2010
—Gracias por recordarlo, la verdad no tenía planes. Supuse que nadie lo recordaría. —Mientras enganchaba una pequeña pulsera a su muñeca, fue en ese momento que algo en ella paso, algo que la estremeció de la cabeza a los pies, pero decidió no tomarle importancia.
—Es tu cumpleaños, como no recordarlo si en la universidad lo celebrábamos ¿Lo recuerdas? —Sonriéndole haciendo que el corazón de Bastián se acelerara como años atrás.
—Claro que recuerdo. Si tú me acompañabas a cenar y a soplar las velas, por momentos sentía que era como una cita.
—Fui una tonta de verdad—Recordando cuan equivocada había estado cuando lo rechazo, pero también está el hecho que era una mujer casada.
—¿Por qué lo dices Eli?
—Olvídalo.
AGOSTO DEL 2010
—¿Por qué no vino tu esposo a recogerte? Eso no habla bien de él en absoluto.
—¿Te molesta haber venido por mí? Si soy una carga hice mal en llamarte, pensé que eras mi amigo.
—No es eso, es que se supone que es tu esposo y debería ser el que venga. No debería dejarte sola en un momento como este.
—Puedes dejarme aquí y yo busco un taxi si tanto te molesta.
—Mírame Elizabeth, no me molesta venir a buscarte me alegra que pienses en mí para algo tan importante, pero se supone que, si sales de una cirugía como esta, él debería estar aquí tomando tu mano como lo estoy haciendo yo.
—Tú no entendieras Bastián
—Pero si no me explicas nunca lograre entender y lo que más quiero es entenderte te lo juro.
…
—Que buena amiga eres, yo casi muero y tú recién te dignas a verme
—Lo mío es los bienes raíces y a veces tengo que viajar lejos para ver propiedades y lo sabes, ¿Cómo sigues?
—Si ya estoy mejor
—¿Me imagino que tu querido esposo te trajo del hospital? Aunque viniendo del nada podría sorprenderme.
—¿Qué dices?
—Que seguro tu marido fue a recogerte me imagino.
—Como bruja no la haces, en realidad me trajo un amigo
—¿Qué amigo? Desde que te casaste no te conozco amigo alguno.
—Solo un amigo.
—Tu flamante marido no cuenta y el último amigo que te conocí se fue con el corazón roto cuando lo rechazaste.
—Ahora nos llevamos bien
—¿Has vuelto a hablar con Bastián?, cuéntame todo, pero todo. —Recostada a un lado de la cama, dispuesta a escuchar cada detalle por más mínimo que sea, quería saberlo todo, dicen que más sabe el zorro, por viejo que por zorro o zorra en este caso.
SEPTIEMBRE DEL 2010
—Estás loca si crees que dejare a mi esposa por ti, te lo dije hace más de tres años y te lo repito ahora, no eres mujer para mí te lo dije y te repito no eres del tipo de mujer con los hombres se casan o dejan a sus esposas.
—Tú y tus prejuicios sociales, si no la amas a ella y a mí tampoco ¿A quién amas Maximiliano?
—Supongo que a mi hijo
—El amor no se supone Max yo sé que te amo, no supongo lo sé ¿Cómo puedes despertar todos los días a lado de alguien que no amas? Como puedes vivir de esta manera.
—Pero la quiero, en cambio, a ti
— Que Max ¿En cambio, a mí qué?
—Solo fue sexo, lo siento si rompo tus ilusiones, pero solo fue eso no lo olvides jamás podrás compararte a mi esposa.
—Sí, pero yo soy fuego y ella es tan aburrida que ni en la cama te sirve, ¿Por qué acabas de estar en la mía entonces?
—Tú eres algo fácil, aquello que le abre las piernas a cualquiera, por eso nunca serás una señora.
NOVIEMBRE DEL 2010
—Ayer te llamé y no contestaste
—Estaba en el cine
—¿Cine? Y ese milagro que el ogro de tu esposo te llevo
—No fui con él en realidad
—¿No me digas que?
—Si Sami fui con Bastián, ¿Estoy haciendo mal? ¿Amiga tú crees que es correcto siendo yo una mujer casada?
—¿Fue una cita? —La respuesta claro que la sabia.
—Claro que no cómo crees él es mi amigo lo sabes.
—Entonces no hay ningún problema, nadie dice que un hombre y una mujer no pudieran ser amigos.
ENERO DEL 2011
—Feliz año nuevo cariño
—Si te das cuenta nadie no esta viendo, no tienes que portarte como lo que no eres.
—Soy tu marido y no es necesario que alguien me vea para poder saludarte como es debido
—Has bebido de más esta noche, no creo que solo hayas tomado ponche
—No lo niego unos tragos con mis socios, este año nos ha ido muy bien creo que nos merecemos unas vacaciones en alguna playa
—¿Vacaciones?
—¿Qué tiene de malo pasar tiempo con mi familia? O ¿Tienes algún problema?
…
—Acepte estas vacaciones por Maxi para que puedan pasar tiempo de calidad, pero ¿Qué haces metido en el móvil?
—Estoy atendiendo negocios, el mundo sigue girando si no te has dado cuenta cariño
—No puedo creerlo tienes una hermosa playa ante tus ojos, un niño con un balón esperando que su padre se desocupe para que le enseñe a jugar futbol con un hermoso mar de fondo y arena casi blanca.
—Ve entonces y enséñale, me tienes cansado con las cantaletas como esas, déjame hacer mis cosas que de esto tu comes.
—¡Por un demonio Maximiliano McQueen! Eres un imbécil.
—Estás demente para hablar de esa manera, estamos en un lugar púbico solo por eso noté trato cómo te lo mereces por insolente.
—Entonces compórtate como un padre la mayoría de tiempo es como si no existiéramos para ti
—¿Qué te sucede Elizabeth? ¿Por qué me hablas de esa manera? ¿Qué te está pasando?
—Solamente es que abrí los ojos eso es todo.
MARZO DEL 2011
—Lo intento de mil formas, juro que es así
—No llores amiga, ese estúpido no merece tus lágrimas
—Se trata de mi matrimonio, cada día que pasa me siento más sola si no fuera por
—¿Por Bastián?
—No como piensas digo por mi hijo Maxi, ¿Por qué mencionas a Bastián?
—Es que no sé amiga, ¿No sientes nada por él? ¿Estás segura?
—Es mi amigo le tengo mucho cariño, me hace bien su amistad, hace que mis días sean menos pesados eso es todo.
—la otra vez lo vi cuando te dejo en la puerta de tu casa, él no te ve como amiga ¿lo sabes verdad?
MAYO DEL 2011
—Voy a retomar mis estudios— Mientras doblaba la ropa que acababa de lavar.
—Estás loca, tienes que quedarte en casa cuidando a Maxi
—Él está en el kínder en las mañanas tiempo que yo aprovechare para estudiar. —Estaba decidida, pero el ofendido era el, se supone que le daba todo, no podía ella querer mas.
—¡No quiero y no quiero!
—No te estoy pidiendo permiso
—Hace un tiempo no te atreverías ni a pensarlo—Recordando la época en que cosa que salía de su boca, ella lo aprobaba sin miramientos o cuestionamientos.
—Así como el tiempo también las personas cambian Maximiliano. Las personas también cambian.
JUNIO DEL 2011
—Samantha tu eres su amiga, te juro que la amo desde hace años y me aleje porque ella de esa manera lo quiso y porque nunca me correspondió.
—Sé perfectamente esa historia, en ese tiempo ella andaba loca por Maximiliano.
—Es que ahora no sé, algo aquí me dice que tengo una posibilidad
—No puedo decirte algo que solo le compete a ella, pero si te digo dale tiempo y déjala pensar bien o darse cuenta de las cosas
—Voy a ver a mi madre que ha estado un poco delicada, no le cuentes lo que hemos hablado no quiero atosigarla con mis sentimientos hacia ella.
—No te preocupes haré de cuenta que no hablamos