Cierro los ojos en la ducha mientras disfruto por un poco de tiempo la deliciosa sensación que produce el agua caliente sobre mi piel. Me puse una bata para salir y aquella calma que empezaba a percibir en mi cuerpo cambia por pánico total al ver a Luke usando mi teléfono.
- Tranquilo Dy, soy yo, descuida, Ray Ray llegó sana y salva, ahora se está dando un baño porque estaba realmente sucia... Pero no te preocupes, no es nada s****l - habla a través de mi celular sin dejar de sonreír de manera arrogante ni siquiera por un segundo.
- Dame mi teléfono, idiota - grito quitándole el artefacto - Dylan, cariño, no cuelgues por favor, sabes que Luke es un imbécil y...
- Tranquila, confío en ti, además ya hablé con Luke, me contó lo que sucedió - responde con calma, se refiere a mi crisis nerviosa en la tumba de Matt.
- Me siento tan estúpida - le digo sentándome en la cama - ¿Es realmente posible que todo este tiempo haya olvidado que está muerto?
- Se le llama locura - susurra Luke.
- Hey, no, cariño, no digas eso, odio tanto no estar contigo ahora mismo apoyándote, debí suponer lo duro que sería para ti enfrentarte al fantasma de Matt, lamento nuestra pelea de la tarde - se disculpa mi novio apenado.
- Dos no pelean si uno no quiere - dije citando uno de los últimos libros que ambos leímos juntos.
- Te amo - susurra.
- Yo también te amo, tonto - respondo en voz baja, dada la poca privacidad que puedo tener en esta cabaña.
- Debo irme, me necesitan por aquí otra vez, pero por favor, come algo y duerme - me pide Dylan a manera de despedida.
- Lo mismo va para ti. Conociéndote, lo más seguro es que estés sobreviviendo a base de café. Bueno, te dejo para que puedas continuar trabajando.
- Y ¿Rach? - dice tímidamente, esperando que pueda escucharlo antes de cortar - Sé que sonara descabellado, hasta tonto de mi parte, pero me alegra que Luke esté a tu lado.
- Ray Ray tengo una duda ¿realmente es trabajo, o ese “trabajo” tiene nombre, apellido e identificación? - pregunta Luke sentándose en la cama.
- Se llama esfuerzo, Luke, una palabra que te haría muy bien conocer alguna vez - respondo acomodando la toalla que cubre mi cuerpo ¿podrías darme un momento a solas?
- Oh Ray, no hay nada que no haya visto antes - comenta burlón - pero descuida, solo quería decirte que puedes quedarte todo el tiempo que necesites, y si deseas algo, cualquier cosa, estoy en la casa grande.
- Gracias… ¿Y tus tíos? - pregunté aunque sabía que no era correcto.
- En alguna parte del mundo, supongo, sólo hablamos en Navidad y mi cumpleaños - responde encogiéndose de hombros - Intenta descansar, Rach, ha sido un día muy largo, debes estar exhausta.
- Gracias, Luke, por todo - dije mirándolo a los ojos.
- No te preocupes, oh y no creo que estés loca, de hecho, es una reacción común ante la muerte de un ser querido, la negación sirve como un mecanismo de defensa en la mente de muchas personas que experimentan situaciones traumáticas - comenta como si fuera un discurso que acababa de aprender de memoria, desconcertándome por completo - Lo leí en internet, estuve investigando sobre lo que te ocurrió. Eso.
- Es muy amable de tu parte - respondo con una sonrisa sincera.
- Bueno, me iré para que puedas descansar.
…
No debí beber tanta agua, no hay nada peor que dormir plácidamente en un día de invierno, hasta que tu vejiga decide arruinarlo todo para que vayas al baño a orinar, suspiré frustrada hasta que tuve las fuerzas necesarias para ponerme de pie y levantarme de la cama.
Mi teléfono se encendió durante unos instantes, tenía un mensaje.
Pandora: Muy conmovedora la escena frente a la tumba de Matt, por poco y creo todo el espectáculo que creaste, Rachel.
Rachel: ¿Qué quieres? Ya hice lo que me pediste, estoy en Ryalville.
Pandora: Quiero algo tan simple como la verdad, Rachel, sabes a lo que me refiero.
Rachel: La verdad no, es un poco ambiguo lo que dices.
Pandora: Tranquila, mañana mismo entenderás todo, por favor llega temprano al almuerzo de conmemoración.
…
Ryalville, atardecer
2013
Rachel Stone
Nunca me consideré una chica romántica, mucho menos sentimental, pero cuando él tomaba mi mano al caminar sentía que estaba tocando el cielo. Y es que cuando estás enamorada no necesitas de muchas cosas para sentirte feliz, solo a esa persona a tu lado.
Luke y yo no éramos una pareja convencional, discutimos mucho, no teníamos cosas en común, pero de igual manera nos complementamos. Dicen por ahí que nada une más a dos personas que un secreto o el odio hacia alguien común, quisiera añadir algo más: el dolor. Definitivamente el dolor es capaz de unir a dos personas tan diferentes como lo somos Luke y yo.
Cualquier plan resultaba bueno siempre que implicaba estar juntos. Como hoy, que decidimos alimentar a las aves mientras observamos el lago. Algo sencillo, pero que tenía su propio encanto, en especial en días en los que lo único que quería era olvidar. Mamá había descubierto que Dean volvió a recaer, y estaba devastada, por lo que lo se desquitaba conmigo, decía que probablemente era mi culpa, y durante un tiempo lo creí.
- No hagas caso - dijo Luke sacándome de mis pensamientos, lo miré confundida, por andar distraída no pude atender a lo que decía - tu madre - afirmó - no hagas caso a lo que sea que te haya dicho.
- No lo haré, o al menos voy a intentar no hacerlo - respondí sin sentirme completamente segura - a veces pienso que todo sería más fácil si mi padre estuviera vivo.
- Pienso lo mismo, si mis padres estuvieran vivos, incluso podría ser una persona completamente diferente a lo que soy ahora, no sería tan difícil de querer y… de olvidar - susurró aferrándose con más fuerza de mi mano.
- Todos somos un poco complicados - respondí - y créeme Luke, nadie podría olvidarte.
- El día que me vaya de este pueblo sólo seré recordado como el chico problemático con un hogar disfuncional, ni siquiera yo mismo sé quién soy - dijo con pesar.
- Somos adolescentes Luke, nadie sabe quién es, y en verdad eres mucho más de lo que dices ser. Encontraré alguna forma de que puedas verte a ti mismo como te veo yo - propuse sin saber que sería el inicio de uno de los mayores cambios en mi vida.
- ¿Ah sí? ¿Y se puede saber cómo, Ray Ray? - preguntó más animado, parecía que mi comentario lo había divertido.
- Aún no lo tengo claro del todo, pero me voy a encargar de que recuerdes siempre quien eres en verdad, Luke, es más, voy a inmortalizar nuestra historia - afirmé al tener una de las ideas más controversiales de mi vida, el inicio de la creación del proyecto más grande en mi carrera.
- ¿En serio? - enarcó una ceja con curiosidad - ¿convertirás nuestra historia de amor en arte, Ray Ray?
- Verás que sí, apaga eso - pedí quitándole el cigarro que acababa de encender, Luke bufó con indignación - me molesta el olor.
- A mí me molestas tú y no me estoy quejando - respondió haciéndome enojar, por lo que decidió abrazarme después - sabes que es mi manera de demostrar mi amor.
- Cállate tonto - dije sonriendo, finalmente, la idea había llegado a mí.
Aquel día inicié a escribir “Los secretos de la laguna azul”, con la esperanza de que Luke pudiera leerlo alguna vez.
Ryalville, amanecer
Actualidad
El olor a cigarro invadía la cabaña, era sencillamente insoportable, y Luke lo sabía a la perfección, lo hacía para molestarme, solo él era capaz de sacarme de mis casillas en menos de un minuto. Al salir hacia el jardín lo encuentro sonriendo con uno de sus cigarrillos en la mano.
- Buenos días, bella durmiente ¿cómo amaneciste? - pregunta falsamente animado.
- Pésimo, ¿puedes apagar eso? Es desagradable el olor que desprende esa mierda - me quejé sin poder evitar el asco que me produce.
- Por supuesto, eres mi invitada de honor, tu opinión es muy importante - respondió con una extraña amabilidad, Luke pretende dar una última calada a su cigarro y se acerca rápidamente hacia mí para expulsar todo el humo de su boca en mi cara, haciéndome toser.
- Eres un imbécil - grité tosiendo y agitando mis brazos en búsqueda de oxígeno - pudiste hacerme daño, incluso matarme.
- Pero no lo hice, no seas tan dramática, Ray - se burló antes de apagar el cigarro - ¿contenta? Dios, le quitas la diversión a la vida.
- No realmente, idiota - mascullé antes de entrar a la cabaña.
- Rachel, espera - me detuvo tomando mi brazo, era extraño sentir su tacto sobre mi piel después de tanto tiempo - no estoy seguro de cómo tomarás la noticia, pero creo que es importante que estés enterada antes de que hables con alguien más.
- ¿Enterarme de qué? - pregunté confundida, Luke me entregó la primera plana de uno de los diarios locales.
Mierda.
Arderá en las llamas: Penitenciaria de Ryalville anuncia muerte de Paul Robbson
A pocas semanas de cumplir cinco años de su condena, el convicto Paul Robbson, popularmente conocido como “el demonio de Ryalville”, decidió acabar con su propia vida colgándose dentro de su celda durante la noche pasada. Acorde a su abogado, Robbson llevaba una difícil vida tras las rejas, debido a que presentaba muchos problemas de convivencia juntos a los demás presidiarios.
“Era común verlo con algún golpe en la cara, o ser informado de sus constantes hospitalizaciones en la enfermería” - señaló Zeke Smith, abogado de Robbson.
Y es que no es descabellado recordar que el difunto fue uno de los hombres más odiados de la ciudad, después de ser el autor del incendio que estuvo a punto de acabar con la secundaria de Ryalville, así como atentar contra la vida de un grupo de niños y adolescentes que se encontraban en las aulas en el momento del crimen ocurrido en la noche de Halloween del año 2014.
Algunos de los valientes sobrevivientes, como Luke Hamilton, Rachel Stone y el también difunto Matt Baxter, señalaron a Robbson como el culpable del incendio e intento de homicidio en primer grado, por lo que fue condenado a 25 años de prisión.
Por otra parte, lo sorprendente del caso Robbson radica en la falta de remordimiento del implicado, quien, hasta en sus últimos momentos de vida, negó su culpabilidad en el crimen, pese a los testimonios en su contra.
“El caso Robbson es un enigma de Ryalville, pues es difícil que un psicópata como Paul no admita ser el autor del crimen, las hipótesis entre colegas arrojaron que podemos estar frente a una de las mentes más frías y calculadoras de la región, o, por el contrario, que se trate de una persona desequilibrada mentalmente, y no es consciente de la catástrofe que desató” - opina Marissa Lanusse, neuropsiquiatra y perfiladora forense.
Mente criminal o perturbada, no entraremos en el debate de los motivos que llevaron a Paul Robbson al límite, las pruebas en su contra fueron suficientes para acusarlo. Expresamos nuestras condolencias hacia la familia, sin embargo, no podemos ser ajenos al daño que causó a Ryalville, y es momento de agradecer a nuestros pequeños salvadores, quienes este fin de semana celebrarán cinco años de su graduación.
- Cambia de cara Rachel, luces demasiado culpable - dice Luke quitándome el periódico de las manos - hoy hablarán de Paul en la reunión, y no puedes presentarte así.
- ¿Y cómo quieres que me vea, Luke? - respondí susurrando alterada - Está muerto.
- Sí, lo sé, también leí la noticia, Rachel, deja el drama por un momento. Es un fin de semana, Rachel, no podemos arruinarlo - me reprende entre dientes - no cuando toda nuestra vida está en juego.