Una amenaza

1502 Words

—Volveré al trabajo ahora —dijo, dándose la vuelta hacia la puerta. —Tengo reuniones pendientes que no puedo posponer más, no me esperes. Sentí un frío repentino recorrerme la espalda. "No me esperes". La frase tenía un doble sentido que ambos entendíamos perfectamente. —Está bien —respondí, tratando de que mi voz no sonara rota. —Sé por qué dices que no te espere. Vas a verte con Sasha, ¿verdad? Vas a seguir con eso del hijo. Él se detuvo en la puerta, pero no se giró. —Eso no está a discusión, Paula —dijo con una seguridad cortante. —Es mi decisión y ya te lo dejé claro esta mañana. —Sabes... —continué, apretando las sábanas entre mis dedos. —Si eso te va a hacer sentir mejor, o si crees que teniendo un hijo con ella te vas a sentir "a la par" conmigo, o que así vas a equilibrar la

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD