Ian Todo estaba acomodado para que el juicio empezara, me encontraba en la casa y Mateo había llegado por mí antes de lo planeado, digamos que solo aprovechó aquel momento para traerle algunos regalos a mi mujer que estaba sentada en el sillón, con cara de enojo, justo al lado de mi abuela, una abuela que había decidido optar por el vestido de la venganza. Sí, así lo había dicho ella, aunque para mí era un simple traje, para ella era mucho más que eso, las mujeres lo entendían incluso Megan, algo que me hizo acordar cuando me llevo el papel del divorcio. Se veía fuerte y poderosa. Ágata se había puesto un vestido rojo largo hasta la rodilla y sus joyas de oro, llevaba un sombrero grande que cubría parte de su rostro si lo inclinaba, era perfecto para esconder su rasgos por un momento,

