Ian Mis ojos estaban puestos directamente en el tribunal, estábamos esperando para que nos dijeran si había condena o no y el tiempo que las llevarían presa. Roset había intentado por todos los medios liberarse de esto, pero había sido imposible, mejor dicho, no habían caído ninguna de sus tretas y no pensaban hacerlo, al parecer tenían una opinión bastante clara de lo que tenía enfrente, el juzgado no se veía muy a gusto con ella, siempre lograba captar alguna de las caras que ponían y ninguna de ellas era agradable. Mateo parecía divertido con la situación, nos había dicho que lo más probable es que conocieran al hombre que había muerto, el socio de la empresa, ya que es un sujeto muy reconocido dentro de la política, sobre todo dentro del mundo de los abogados. Eso nos terminamos ent

