Jessica “Oh, no. Creo que va a explotar.” Estaba parada en una de las habitaciones al fondo del lodge con la novia y las demás damas de honor, cuando Becca se reculó frente a Aitana con una mueca de molestia hermana… y terminó chocando conmigo. Justo estaba mirándome en uno de los espejos de cuerpo entero, tratando de decidir a última hora si debía correr de regreso a mi cabaña por un par de panties. El vestido de dama de honor que llevaba era un vestido ceñido hasta la rodilla, en un rico satén color champán, con fruncidos asimétricos y cuello alto. Tenía una silueta espectacular y nos favorecía a las tres que lo usábamos. La espalda bajaba bastante, y mientras Cami y Becca llevaban bustiers de espalda baja, yo había decidido no usar sostén. Me gustaba la sensación de la tela sobre mi

