Capítulo 25

1509 Words

ELIJAH Estaba bastante seguro de que podía acostumbrarme a esto. Todos los beneficios de tener novia, sin realmente tener una novia. Bueno, quizá no todos los beneficios. No tenía idea de si ese beneficio en particular iba a formar parte del trato. Eso dependía de Aitana, porque mi polla había estado lista prácticamente desde el primer momento en que la conocí, ahí parada con la ropa empapada de lluvia, ofreciéndome pastel de cereza. Y ahora, con ese vestido rosa ceñido, el que la hacía verse prácticamente desnuda mientras se deslizaba en mi regazo, sus suaves pechos presionados contra mi pecho, sus labios rosados y carnosos rozando los míos, esa pequeña lengua suya saliendo a probarme… Cristo. Estaba duro como un maldito palo. No me importaba quién mirara. La habría recorrido de pies

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD