Días después
Dalieth
Me encontraba buscando que ponerme para salir con James, pues iríamos al cine y luego a tomar café.
Aquella noche a Elías le ganó el sueño y se quedó dormido, mientras tanto luego de 4 horas, colgué la llamada, cerré la laptop, me acosté en mi cama y por segunda vez en la semana mi cerebro nuevamente se puso muy pensativo y por ende me llevo a pensar cosas que no debía.
Mi hermana ingresó a mi habitación algo enojada y suspire frustrada
—Ya te vas, no vayas quédate aquí, es tu deber —habló al ver que la estaba ignorando
—¿Qué tiene de malo que salga? Te recuerdo que yo no soy su niñera de tiempo completo, sólo soy su hermana mayor —respondí y saco su teléfono
—Lo que digas, que te vaya bien —dijo enojada y salió de la habitación
Me sentí mal, pues ellos siempre trataban de hacerme sentir la culpable y la mala en todo lo que no les convenia a ellos, tome mi teléfono con intenciones de llamar a James y decirle que no, pero mi mejor amiga lo evito
Romina: Sal y disfruta, son amigos y eso tiene que entenderlo, mereces salir de las cuatro paredes de tu habitación, te estaré vigilando, te amo
No le respondí, así que luego de terminar de vestirme, me maquillé y por último tome mi teléfono
—Regreso más tarde —informe
—Claro déjanos, ya no me sorprende, ya que siempre estamos solos —dijo mi hermana y odiaba sentirme culpable porque me empezaban a lagrimear los ojos
—¿Y qué pasa si un día yo ya no estoy? —pregunte enojada
—No tienes novio, no sales porque tienes que cuidarnos y por último tu vida de basa en universidad y a la casa —dijo y masajee mi sien
—Lo que tu digas, nos vemos más tarde —mencioné y salí de la casa
James me estaba esperando en la parada del bus, así que lo salude y en unos minutos tomamos el bus, luego de media hora nos encontrábamos en la entrada del cine
—Lo bueno es que ahora si me aceptaste la salida —dijo y asentí
—Seguí tu consejo —mencione sonriente—, estoy despejándome un poco
Compró las entradas para ver una película que recientemente había sido lanzada, mientras tanto fuimos por unas palomitas y nachos
—¿Segura quieres verla? —pregunto y por milésima vez en el día asentí
—Si —pronuncie y me miro
—Si ¿qué? —pregunto y rodé los ojos
—Que, si estoy segura, ya sé que he dicho que no me gusta ir al cine, pero hare una excepción —dije
—bien, vayamos a hacer la fila—dijo y empezamos a hacer la fila para entrar a la sala 7
Mi teléfono anunció un mensaje y por el tono sabía que era Elías
Elías: Hola Dalieth ¿Cómo va tu día? ¿Qué planes tienes para la tarde? Porque estaba pensando y quería decirte que si podríamos salir
Elías: Bueno más bien, si me quieres acompañar ya que tengo que hacer unas fotos
Yo: Suena interesante, deja y te confirmo
Yo: pero estaría encantada y de paso aprendo
Elías: Espero que sea un sí
Elías: ¿Quieres aprender?
Yo: Si, me gustaría mucho
— por cierto, no te lo había mencionado pero estas bonita —pronunció y guarde un teléfono
—Muchas gracias —dije sin entender lo que me estaba diciendo, así que sonreí falsamente—, igual tu
—¿Igual estoy bonito? —pregunto sonriente y me reí, lo miré de arriba- abajo
James era muy buena persona, le encantaba hacer reír a las personas con sus chistes agrios, no era muy atractivo físicamente, aunque no se le quita que era simpático y risueño, así que el día de hoy se veía bastante bien
—O sea si —mencione
—Estas muy sonriente el día de hoy ¿ya tienes un pretendiente? —cuestiono y me reí
—Ash… estas muy equivocado, yo soy feliz sin nadie a mi lado —mencione y el asintió
—¿Qué requisitos hay para conquistar a tu corazón? —pregunto y me quede pensando por un momento
—No lo sé… —murmure
Paso su brazo por mi espalda y me sentí incomoda, así que me alejé un poco de él y volví a sacar mi teléfono
Elías: ¿Quieres que te enseñe?
Yo: ¿Quieres ser mi profesor?
Elías: No se diga más, desde hoy señorita soy su Joven profesor
Yo: Trato hecho, jamás desecho
Elías: Pinki promise
Yo: ¿Pinki promise?
Elías: Solo prométeme que no me lo cancelaras
Yo: Si, Pinki promise
Elías: Esa es
Yo: Hablamos luego
Elías: Vaya, vaya con el tóxico
Cuando estaba a punto de decirle que con cuál tóxico la fila empezó a avanzar y nos fuimos acercando a la entrada de la sala 7
—Te dije que hoy no íbamos a utilizar teléfonos —dijo y me reí
—Okey, ya lo guardo —murmure y guarde mi teléfono
********
Luego de la película fuimos a un restaurante, mientras él se fue a retirar nuestra orden yo busqué una mesa disponible y me senté, saqué mi teléfono y empecé a realizar mi autorización de permiso de salida
— Así que según no andabas con el toxico, ¿no? —dijo alguien sentando frente a mí y alce mi vista
—¿Elías? —cuestione y sonrió
—Si, vine con mi novia y bueno te reconocí y quise acercarme a saludar y que me confirmes la salida en la tarde —respondió de manera tranquila
Me sentía nerviosa al ver que James tomo las bandejas y se encaminó a la mesa
—Te dije que te confirmaría, pero te parece si hablamos después —mencione nerviosa y estresada al ver que James se acercaba
—Ya viene tu tóxico, en fin, nos vemos Dalieth —hablo y se levanto
A unos segundos de que Elías se levantará, James dejo los platos en la mesa y se sentó
—¿Lo conoces? —pregunto
—Eh... no, en realidad no, se confundió de mesa—murmure
—Bien, comamos y luego te paso dejando por tu casa y luego me voy a la mía —hablo y asentí —, pero ¿si te gusto la salida?
—Ah sí, me ha gustado mucho —hablé para luego sonreírle
La verdad no era de mi gusto ir al cine, pero James me había comentado que quiera ver aquella película y estaba tan emocionado que sin dudarlo acepte y debía admitir que no estuvo nada mal
—¿Cómo te has sentido estos días? —pregunto una vez más
—Te dije y te he mencionado que estoy bien, no te preocupes —dije para que se calme y tranquilice, ya que últimamente estaba muy intenso y a veces me llegaba a molestar esas actitudes
—Se que te has de molestar un poco porque siempre te pregunto esto, pero quiero que sepas que para mí eres muy importante —dijo tomando mi mano y asentí
—Si tranquilo —dije sonriente
Mi teléfono anunció cinco mensajes
—Contesta puede ser tu mamá o tus hermanos —dijo y negué —, vamos tienes que contestar
—No tranquilo, puede esperar —mencione
Empezamos a comer de manera silenciosa, nuestras conversaciones últimamente se tornaban de esa manera, se estaba perdiendo poco a poco aquella amistad que teníamos desde hace un par de meses debido a que me había confesado que yo le gustaba
Cuando terminamos de comer, le di para que vaya por un par de helados y así lo hizo
Madre: No, no puedes irte más tiempo ¿Y tus hermanos? ¿Quieres que se queden solos?
Madre: ya está decidido
Madre: No me digas nada más
Madre: Siempre te quieres aprovechar de la situación
Madre: Nos vemos
Yo: ¿y usted?
Madre: ¿Yo que?
Madre: Te recuerdo que desde hace días te había dicho que saldría con Federico, así que yo ya estoy a punto de salir
Yo: No me voy a ir a la casa, son mis hermanos no mis hijos
Madre: No te estoy preguntando, es una orden, vas a irte ya a la casa ¿Hasta qué hora piensas salir con tu amiga? Creo yo que con el tiempo que has salido es suficiente
Yo: Esta bien
Madre: Irás pronto a la casa, tus hermanos están solos
Yo: Ya veremos
No sabía si lo que iba a hacer, era lo correcto o no, sin embargo, poco a poco me estaba cansando de esta situación, aunque algunas otras veces ya lo había hecho y me daba un cargo de conciencia, esta vez creo que no sería la excepción, pero ya había tomado una decisión
—Ahora si a casa —dijo James luego que me vio que termine de comer mi helado
—Yo no iré, tengo que hacer otras cosas —murmure entre dientes y suspiro
—¿Es enserio? ¡Eso nunca me dijiste! —reclamo algo enojado y suspire pesadamente
—Porque no estaba dentro de mis planes la verdad —respondí sincera y asintió tratando de sonreír
Elías: ¿Y entonces?
Yo: Vámonos, estoy ansiosa
Acompañe a James hasta la puerta norte del centro comercial y luego me encamine hasta la dirección del estacionamiento que me había mandado Elías, este se encontraba recostado un poco en su motocicleta
—Vaya, ¡Hasta que al fin llegas! pensé que te retractarías —hablo apenas me vio y me faltaban unos cuantos pasos
—Pues te equivocaste, como te dije me intereso mucho eso de que vas a ir a hacer unas fotografías —respondí mientras tanto él me paso el casco y me entrego una chaqueta —¿y esto? —pregunte
—Póntelo, es algo lejos el camino y puede que sientas mucho frio ya que en ese tipo de chaquetas jeans pasa mucho el frio y bueno con el viento te puedes llegar a resfriar —contestó
Me puse la chaqueta y él me miro sonriente, se adelantó subiendo a su moto y luego hice lo mismo que él.
—¿Me dirás a dónde vamos? —pregunte
—Al infinito y más allá —respondió
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Cuando llegamos al lugar donde Elías haría la sesión fotográfica, quedé enamorada de ese lugar, había un hermoso lago, un puente cubierto de flores de ambos lados, un sendero de flores y una pileta, se notaba que estábamos en una de las zonas más exclusivas de la ciudad
—Vaya ¡Que hermoso lugar! —mencione aun sin creer donde me encontraba
—Es un lugar muy hermoso, pero no es solo aquí la sesión fotográfica —respondió Elías
—¿no?
—Claro que no, estoy seguro de que el otro lugar también te va a gustar mucho —dijo alegremente
Nos aceramos a un grupo de personas que se encontraban ya ahí, me imagino que el equipo completo con iluminación y todo, así que luego de que Elías me presente a la mayoría de los chicos me designaron un lugar para que me siente.
Luego de unos minutos empezaron con su trabajo, Elías se veía muy concentrado en lo que estaba haciendo, enamoraría a cualquiera con aquellas sonrisas que forma en su rostro cuando enfoca bien el lente y no podía negar que se veía mucho más atractivo cuando el viento revolvía su cabello, si no lo mirara con ojos de amiga, efectivamente ya estaría enamorada de él
—Ven acá Dalieth —llamo Elías y negué—, ven estamos en un descanso de 10 minutos
Me levante y me acerque a él
—¿Qué paso? —pregunte
—Mira ven acá —me tomo de la mano y empezamos a caminar
Nos detuvimos a unos cuantos pasos del lago, me entrego la cámara y lo mire sin comprender
—Decidí que desde hoy serás mi estudiante —dijo y me reí
— ¡¿Estás consiente de que no se manejar esto?! —le recordé y asintió
Se puso detrás de mí y empezó a buscar el plano perfecto, mis manos temblaban al tomar aquella cámara, pues si se caía era obvio que saldría caro reponérsela
—Vamos deja de sentir nervios —susurro en mi oído y asentí—, es el momento, 3,2…1
La cámara instantáneamente foto la foto y Elías se apartó un poco de mí, empezó a mover unas cosas en su cámara
—Mira, quedo perfecta, bueno, aunque le falta uno que otro retoque —menciono pasándome la cámara y este no mentía, la foto había quedado perfecta, por lo que lo mire sonriente—, me gusta mucho cuando sonríes porque siento que estoy haciendo algo bueno en esta vida.