Solté una risa cuando ya no pude soportarlo y José Alejandro se sentó al lado de su amigo, y a Elías le regreso su color natural. —¿Cómo estas… Dalieth? —pregunto el joven —Muy bien, no me quejo y ¿tú? —respondí —Igual todo muy bien, me llamo mucho la atención verlos aquí, precisamente aquí —explico y mire a Elías —Pues es obvio, estamos comiendo los mejores helados de la ciudad —respondió Elías —, y por cierto ¿Cómo asi andas por aquí? —Hoy Aysell cumple años, y le encantan los helados de aquí, asi que mamá preparo una pequeña celebración en casa y me mando a realizar el pedido para que nos lleven lo suficiente para el postre—explico José —¿Quieren venir a la celebración? Mire algo incomoda a Elías y enseguida asintió, mientras José no se quedó atrás, asi que antes de que pueda

