Argos llegó hasta nosotros y empezó a emocionarse con la visita. Marta lo miró con ternura y le hizo una pequeña caricia en la cabeza, nuestros padres por su lado se mantuvieron quietos mirando al cachorro. —Les presentamos a Argos — dije sonriente mirando con amor a mi querido hijo perruno. —Al parecer Jasper te está complaciendo en todos tus caprichos — comenta mi padre mirando al cachorro, supongo que lo decía, porqué siempre le pedí una mascota y nunca me lo dió, a pesar de que teníamos las posibilidades. Mi rostro cambió de uno de felicidad a uno de amargura e incómodidad, estaba apunto de responder, pero la risa de Jasper me llamó la atención, se rió suavemente, negando con la cabeza. —Edwar créeme que este capricho como lo llamas fue de ambos — dice Jasper con una sonrisa y tono

