narrador omnisciente* — Yo...yo veo doble pareja de sietes y jotas — dijo David sonriendo como campeón dejando las cartas encima la mesa. — Pues yo nada, pareja de dos — se quejó Cameron aún encima de la mesa — A ver si al final hoy no era mi día. — Pues yo... — empezó Anna — Póquer de Ases — la sonrisa se esfumó de la cara de David — Tal vez a mi sí que me ha cambiado la suerte. ¿Y a ti, David? — Mierda... — susurró él frustrado y se tapó la cara con las manos. — Ahora sí que se me ha acabado la racha. Me he perdido hasta a mí mismo — se queja Cameron. — Pues he ganado yo — sonrió victoriosa Anna y cogió todo el dinero de encima de la mesa — Lo siento, David. — ¡Pero esta partida no vale! ¡No vuelvo a jugar con gente que no sabe jugar! ¡Seguro que has hecho trampas! — bramó David

