Maya Salí del despacho del director aliviada, ya que solo me puso un aviso. Gracias a Dios. Tampoco fue nada grave lo que hice, así que lo que me había dicho ya estaba bien. No sería justo que me castigara solo por estar hablando en clase. Salgo por la gran puerta de madera y diviso a Brandon aún sentado en la misma silla, esta vez revisando su móvil. — ¿Todo bien? — inquiere en cuanto me ve salir por la puerta. Se guarda el móvil en el bolsillo. — Solo me han puesto un aviso — le informo más tranquila y le sonrío. — Luego ya me dirás, que ahora me toca entrar a mi — informa y pesadamente se levanta — Ah, por cierto — se da la vuelta — Después hablamos — me guiña el ojo y desaparece de mi vista. Sonrío de lado y un suspiro de alivio sale de mis labios en cuanto salgo de ahí. Revi

