Maya — No sabes las cosas que se me están pasando por la cabeza, Maya... — murmura ahora subiendo su boca hasta mis labios, para después juntarlos en un salvaje, pero apasionado beso. Ya echaba de menos esto, me encantaba. Me encantaba besarlo y sentir sus carnosos labios. Sin darme cuenta acabé encima de su regazo con las manos detrás de su cabeza tocándole el pelo y las suyas en mi cintura. Sus besos fueron descendiendo hasta llegar a mi cuello, lo que me causó que la piel se me erizara. Automáticamente solté un suave e inesperado gemido. — Veo que aún tienes el chupetón — declara roncamente con tono divertido aún en mi cuello. Sonrío cómo una tonta y me aparto un poco de él para poder mirarle a los ojos. — Me lo he tenido que cubrir con maquillaje para que nadie me lo viera —

