No me importa ser impulsiva la mayor parte del tiempo, pero esta es una decisión importante. Tendré que hablarlo con una amiga . -El acuerdo de confidencialidad -le recuerdo-. No quiero que nadie más sepa de esto. -Bueno, mala suerte , dice, apurando su bebida antes de dejarla en la mesa de centro y ponerse de pie de golpe. Se tambalea un poco antes de estabilizarse y recoger el contrato del cojín del sofá. -Soy una procesadora verbal, y necesito procesar verbalmente. Mis amigos son mi familia. Me quieren y quieren lo mejor para mí, y confío en que me dirán la verdad si estoy siendo una idiota . Aprieto los labios. No me gusta la idea de que una de sus amigas sepa nuestro secreto, pero entiendo su punto. No tengo muchos amigos, pero los que tengo son como compañeros de armas. Le confiar

