Al cabo de los días regresan a la oficina después de las vacaciones, Rifus, María Eugenia y Mónica se sintieron renovados y listos para enfrentar nuevos desafíos. Estaban agradecidos con su jefe y con la empresa por reconocer su esfuerzo y brindarles la oportunidad de disfrutar de un descanso bien merecido, hasta que se enteran que en la empresa entro a trabajar como obrera Mónica porque la ven limpiando los pasillos del piso 2 de la empresa donde trabajan —Hola, ¿qué tal, hermana? La verdad es que me dejas completamente sin palabras, pues no me habías comentado en absoluto que habías conseguido empleo precisamente aquí en esta compañía. Me resulta muy impactante verte por los pasillos después de tanto tiempo sin saber de tus planes laborales —le dice Mónica a Delitza con una expresión de

