—¿Dónde puede estar esa rubia? —le pregunté a Kim después de buscar a Anne por casi todo el internado
—No lo sé, ¿Dónde más podemos buscar? —me preguntó ella
—Ayer me dijo que iba a ir a la biblioteca, ¿No crees que está mucho tiempo ahí? —le dije y ella me miró
—Sí, tienes razón está mucho tiempo ahí y eso es muy raro, ella lo único que lee son los chismes de sus revistas —dijo Kim y las dos comenzamos a reír—. Mejor vamos a ver si está en la biblioteca —terminó de decir y fuimos a la biblioteca
Cuando llegamos la biblioteca estaba cerrada, pero se escuchaban voces adentro.
Tocamos la puerta y las voces ya no se escucharon.
—No creo que este aquí, vámonos —dijo Kim y me guiño un ojo
Comenzamos a dar golpes en el piso con nuestros pies para que piensen que ya nos habíamos ido. Y al parecer funcionó porque escuchamos que se abrió la puerta y nosotras nos escondimos detrás de unas taquillas que estaban cerca.
—Creo que ya se fueron —dijo la voz de un chico que se me hacia conocida
—Sí eso parece, hay que tener más cuidado, eso estuvo cerca —dijo una chica
—¡Espera!, ¡¿Esa es Anne?! —dijo Kim en un grito/susurro
—Eso parece —le dije y comencé a recorrer el pasillo con mi mirada—. Ven, vámonos por aquí —dije señalando un pasillo
Kim y yo nos metimos en el pasillo y comenzamos a caminar como si fuéramos a la biblioteca.
—¿Dónde estará esa rubia? —pregunté para que la chica –que suponemos es Anne– se diera cuenta que nos estábamos acercando
—¡Chicas!, ¿Qué hacen aquí? —nos preguntó Anne un poco nerviosa
—Pues te estábamos buscando, ¿Dónde estabas? —le preguntó Kim
—Pues... pues... fui al baño —dijo ella señalando un pasillo, que claramente no es el que lleva al baño
—¿Al baño? —pregunté elevando una ceja
—Sí, sí al baño —dijo Anne
—Haber contéstame dos cosas, uno ¿por qué no entraste al baño de la habitación? y dos el baño no queda en esa dirección —dijo Kim enumerando cada punto con sus dedos
—¡Esta bien!... —Anne soltó un suspiro—. Estaba en la biblioteca —dijo rendida
—En la biblioteca... ¿Con quién? —le preguntó de nuevo Kim
—Pues sola —contestó Anne dudando
—Bueno chicas mejor vamos a la habitación, porque ya no tardan en llegar los vigilantes —dije y Anne soltó todo el aire que estaba guardando en sus pulmones
Comenzamos a caminar rumbo a nuestra habitación y me encontré con...
—¡Hermanita! —Kaitlyn me intentó abrazar
«—¿Porque cada que me ve hace lo mismo?, es una hipócrita, solo se comporta así para que todos crean que la mala soy yo»
—¡¿Hermanita?! —preguntaron Anne y Kim muy sorprendidas
—Agh, como sea vámonos a dormir —dije ignorando a Kaitlyn y siguiendo con mi camino
Entre a mi habitación y me subí a mi cama ignorando las preguntas de Anne y Kim.
(...)
Al otro día me desperté y solo estaba yo en la habitación.
Baje de mi cama y me metí al baño a darme una ducha, salí del baño y me puse el uniforme de gimnasia –que tampoco me gusta–. Era un top y un short de color blanco con detalles color rojos, negros y rosa.
Cuando ya estaba lista salí de la habitación y me fui a mi clase de gimnasia que es en el campus. Cuando llegué me sorprendió ver a Anne y a Kim ahí.
—¿Qué hacen aquí? —les pregunté cuando ya estaba a lado de ellas
—Nos castigaron —dijo Anne
—¿Por qué las castigaron? —les pregunté
Eso era una sorpresa para mí, ya que a Anne no le gustaba meterse en problemas, eso le daba pánico. Y a Kim, bueno la verdad de ella no me sorprende.
—A mi porque le contesté a un profesor —comenzó a decir Kim encogiéndose de hombros para después mirar a Anne—. Pero ¿A ti porque te castigaron rubia? —le preguntó Kim
—Pues... por estar en los pasillos en la noche —dijo Anne bajando la mirada
—¿Eso fue de ayer?, cuando según tú "Fuiste al baño" —dije haciendo comillas con mis dedos
—Sí, pero no entiendo porque pones comillas, si en realidad fui al baño —dijo Anne en tono serio
—¿En serio? ¿Crees que te creemos eso de "Fui al baño"? —le preguntó Kim haciendo comillas con sus dedos igual que yo
—Señoritas, diez vueltas al campus —nos ordenó el profesor
—¡¿Diez?! —pregunté incrédula
—No, perdón —dijo revisando unos papeles que tenía en la mano—. Para ustedes son veinte —dijo señalándonos a las tres
—¡¿Qué?!, ¡¿Por qué solo nosotras tres?! —le gritó Kim enojada –ahora entienden porqué de Kim si creo que este castigada–.
—Porque usted —dijo señalándome— llegó tarde, y usted —señaló a Anne—, por estar tan tarde en los pasillos, y por último usted —señaló a Kim— hace cuarenta por contestarle a dos profesores —dijo el profesor y el muy gordo se fue a sentar a las gradas a comer
—¡Maldito hijo de perr...! —gritó Kim pero no la deje terminar porque si el gordo llegará a escucharla nos pondría más vueltas
—¡Ya cálmate! —le dije a Kim
—¡No!. Déjame decirle a ese gordo sus verdades —gritó Kim más enojada que antes
(...)
—Ya... m...me can...se —dije respirando agitadamente
—Señorita Hoffman, aún no termina —me dijo el profesor
—No, pero ya me canse —dije respirando mejor
—Cómo es posible si apenas lleva dos vueltas —dijo el profesor
—Esas dos vueltas son suficientes para mi —dije y me tire en el pasto
—¡Zoe, ven a correr maldita gorda! —me gritó Kim
—¡Es más, ellas van a correr las vueltas que a mi me faltaron! —le grité al profesor para que Kim y Anne me escucharan
—¡Estás idiota si crees que lo voy a hacer! —me gritó Anne
(...)
Ya estaba en mi habitación descansando después de hacer mucho ejercicio.
—Voy a la cafetería ¿Vienen? —nos preguntó Kim a Anne y a mi
—Yo si voy —dije bajando de mi cama
—Yo las espero, tengo que hacer tarea —nos dijo Anne enseñándonos sus libros y libretas
—Bueno suerte con eso rubia —le dije y salí con Kim de la habitación