Me desperté gracias al sonido de mi celular, lo agarré y me lo puse en el oído. —¿Hola? —pregunté sin obtener respuesta del otro lado—. ¿Hola? —volví a preguntar, pero mi celular seguía sonando Aleje mi celular de mi oído y me di cuenta de que lo que estaba sonando era el maldito despertador. Me levanté de mi cama con pesadez, odio levantarme temprano, y pensar que es para ir a un nuevo Instituto hace que me den ganas de vomitar. —Zoe, vas a llegar tarde —me dijo Austin desde la cocina del departamento —¿Qué hora es? —le pregunté mientras bostezaba —Son las 7:00 —al escuchar la hora todo el sueño que sentía desapareció y me metí al baño provocando las risas de Austin Salí del baño y me fui a mi habitación para cambiarme. Me puse unos jeans con un sweater que me quedaba un poco flojo

