Capítulo 41: Comienza el desbalance. 【Aurora】 Lo vence, para después mirarme con imponencia, termina por clavarle la espada que lo convierte en polvo sucio, la opresión que ni siquiera sabía que tenía en el pecho se libera. —Nosotros siempre lo vamos a cuidar. — Es lo que escucho de mi mente y sé que no proviene de mí, ni siquiera de mi alter ego, viene de él. Me suelto de Adelaida aprovechando de que él está allí tomo rápidamente los libros, veo que me observa detenidamente y la diferencia de altura es muy notoria. Camino de regreso viendo que Keigo se hace presente ante mis ojos, quedo paralizada él se acerca y pasa su mano por mi coronilla trasmitiéndome una calidez y una relajación enormes, pero, él mira fijamente al otro Ángel decidiendo acercarse a él, miro esa escena y siento

