Henry Lynch Nuevamente me he separado de la mujer de mi vida, pero esta vez, por mis obligaciones y no porque alguien se la haya llevado de mi lado. Tampoco es que ella me ame exactamente, las dos horas o una que puedo permitirme ir al palacio de mi padre para visitarla, ella normalmente no quiere verme, es gracias a Savannah que algunas veces puedo verla y hablar con ella por lo menos un rato, sin que me quiera matar. Me sobrepasé y lo admito, pero nadie, ni siquiera mi padre, sabrá alguna vez lo que sentí al enterarme de la muerte de mi antigua mate y mucho menos sentirán lo impotente que me sentí al no poder hacer nada para que regresara a mí. Por ello, ni mi padre, ni Sofía, entendieron mis motivos para marcar a Kayle sin su permiso. Por lo que tuve que pasar por un fuerte castigo,

