Capítulo 115. Irán juntas al infierno

1057 Words

—Adelaide piensa que no hay otra persona en el mundo en la que confíe tanto para cuidar a nuestra hija —añade Egil. Benedict traga saliva al oír de ella—. Y yo también lo creo, hermano. Sé que me comporté como un imbécil cuando supe que ella venía a verte, pero los celos no me dejaron pensar con claridad en esos momentos. Ella es la única mujer por la que sería capaz de entregar todo, hasta mi vida. Perderla en ese entonces me quemó el alma, no podía respirar. —Lo pensaré, Egil —responde Benedict, más tranquilo—. Necesito adaptarme al mundo de allí afuera nuevamente. Son muchos años en esta oscuridad. —Me parece lo justo. Esa noche, Benedict es liberado, pero no regresa a la casa principal como era de esperarse. Él pide a Egil ir a una de las fincas mientras tanto. Él se lo concede. Su

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD