Es difícil para mí haber escuchado aquello. Y fue más difícil aún, ver cómo Eli se caía a pedazos frente a mí. Ver cómo se desmoronaba en mis brazos. No puedo decir exactamente cómo me siento. No puedo siquiera ponerle un nombre. Solo sé que estoy moviéndome en piloto automático. Pero eso no es lo importante; lo importante aquí es cómo se siente Elizabeth. Y sé, por sobre todas las cosas, que no tengo la más mínima idea de lo que debe estar sintiendo por haber perdido a sus padres. Aunque no les llegué a conocer, no puedo evitar sentir una enorme nostalgia carcomiéndome por dentro. El ambiente del día de hoy se siente diferente. Se siente como si la capa de algo oscuro y pesado se haya puesto sobre el cielo; siento igual, que el aire sopla diferente. Los pájaros no cantan igual, las

