EVAN —Vendré por ti a las ocho —le hago saber a Juliette. Ella solo asiente y la veo perderse dentro del instituto donde suele estudiar y practicar sus clases de violín. Después de asegurarme que haya entrado, enciendo el motor del auto y éste ruge en respuesta. Comienzo a conducir rumbo al establecimiento donde suelo trabajar por las tardes para ayudar a mamá con algunos de los gastos de la casa, ya que el señor que dice ser mi padre no hace más que desaparecer por horas o a veces días y llegar a la casa como si nosotros fuésemos desconocidos para él. Pero sé que él anda metido en algo, lo sé, puedo sentir que así es... Después de un no tan largo camino llego a la veterinaria. Estaciono el coche en un lugar cerca de ahí y seguidamente me bajo de éste y cierro la puerta detrás de

