Mi tío José es mi mejor amigo. Creo que es incluso la persona que mejor me conoce; siempre hubo una conexión algo diferente entre nosotros. Incluso parecía ser mi padre. –¿Me acompañas a una actividad literaria esta tarde Carl? –Sí, tío– respondí entusiasmado. Era un ambiente poco conocido por mí. Aún cuando siempre me gustó leer, no había tenido la oportunidad de entrar en ese mundo de escritores y artistas. Mamá era algo tediosa con esos temas donde mi tío se desenvolvía. Pero, ya no tenía tanta potestad en mis decisiones así, que decidí acompañarlo a riesgos del enojo de mi madre. Cuando llegamos aquella tarde al taller de poesía que él estaba dictando en uno de los espacios del museo de arte. Había algunos jóvenes con aspecto bohemio, tambien había algunas personas de edad, clar

