Al pensar en esa posibilidad, Hendry sintió que no podía respirar bien. Si ése era el caso, entonces podría haber sido él quien había alejado a Kaylah. —Pídele a Chad que investigue eso que estaban persiguiendo. Mientras Hendry conducía, no olvidó dar una orden a Rayan. Rayan curvó los labios. No entendió la explicación de Hendry y le pidieron que le hiciera recados. Se sintió un poco incómodo. Sin embargo, no se atrevió a molestar a Hendry en ese momento. Hasta la persona más insensible podía darse cuenta de que Hendry estaba de muy mal humor. —De acuerdo. —Rayan hizo lo que le decían y pronto averiguó el origen del anillo de jade. Rayan abrió los ojos y dijo incrédulo —Esto... —Ese anillo es... —La dote de Kaylah... Parece que pertenecía a la madre de Kaylah. Efectivamente. To

