Alondra sabía que Cecilia quería que ella asumiera la responsabilidad. Después de pensar un rato, empezó a usar su truco de siempre, fingir que lloraba. —Lo siento, Cecilia. Realmente no tengo otra opción. —Aria siempre sintió que mi madre y yo matamos a su madre y a su hermano. Siempre nos trató como asesinos y nunca me ayudaría a pagar este dinero. —Y te lo aconsejé claramente antes, pero no me escuchaste. —Si tienes que obligarme, iré a buscar a Hendry. Le diré la verdad, y luego dejaré que me envíe al extranjero. De todos modos, él me odia mucho. No tengo otro camino. —Tal vez debería ir a contarle a Hendry todo lo que hice. Si admito mis errores, tal vez cambie de actitud en ese momento. Y posiblemente, todavía tendré la oportunidad de volver. Cecilia, ¿qué te parece? Cecilia,

