Rush. Cuando salimos del baño ambos tomamos diferentes caminos ya que según lo acordado cada quien tenía su propia misión. Gracias a mi terquedad logré convencer a Maggi y la agencia de poder colaborar con ellos en esto, a pesar de no tener experiencia como espía había logrado bastante con mis amigos que nos habían estado apoyando desde la distancia. Lo gracioso es que ellos también habían venido hasta aquí porque estaban muy preocupados por todo lo que habían leído, los guardias no los dejaron pasar así que esperaban afuera por más noticias. Maggi me entregó un audífono que tenía de más, su vestido era una verdadera caja de sorpresas, tenía de todo oculto entre las telas del mismo. Vaya nunca me había imaginado que los espías enserio contaban con tantos juguetes para el campo que hast

