Capítulo Cuatro A la mañana siguiente, tal y como se había prometido, llamaron a un representante de una empresa local de decoración para hablar de las habitaciones de las niñas. Jennifer seguía enloquecida por todo lo que tuviera que ver con Frozen, así que insistió en tenerlo como tema principal. Celia trató de indicarle que, al igual que había sucedido con Peppa Pig, algún día se le pasaría el tiempo y ya no querría tener ningún recuerdo a la vista. Pero la jovencita se mostró inflexible, y Celia era consciente de que la razón principal de esa aventura innecesaria era hacer que las dos niñas se sintieran más a gusto en su nueva casa, especialmente después de la escapada de la noche anterior. Así que cedió a regañadientes. A Mitzi, en cambio, le encantaba todo lo que tuviera que ver c

