Mandy Morphatt miró la hora en su teléfono. Todavía le quedaba media hora para llegar al estudio, lo que le daba el tiempo justo para tomarse un café decente. Comprobó que ambos sentidos estaban despejados antes de cruzar la concurrida carretera principal. Mandy era especialmente cuidadosa estos días, sobre todo después de su accidente casi mortal. Un año antes, saltó de un autobús y corrió delante de él, desesperada por superar la hora límite para desayunar en el MacDonald"s. Con la vista puesta en la comida para llevar que había al otro lado de la carretera, no vio el coche que adelantaba al autobús aparcado. Lo siguiente que supo fue que se despertó en el hospital un par de semanas después, con suerte de estar viva. Una vez dada de alta, tardó otras seis semanas en recuperarse por c

