Siento un ligero roce en mi frente que me incita a despertarme de la bruma en la que me encontraba debido al sueño, abro lentamente mis ojos, lo primero que veo al despertarme son unos ojos miel que me observan con gran fascinación. — Buenos días cariño — le digo — — Buen día mi vida — me dice —. ¿Dormiste bien? — De maravilla y mas contigo a mi lado — le respondo —. ¿Que haces despierto tan temprano? Cuando menciono esa palabras noto el sonrojo en sus mejillas, posteriormente se estira hacia la mesa de noche que se encuentra de su lado de la cama, veo una bandeja con alimentos. Cuando soy consciente de que se levanto temprano para hacerme desayuno, una hermosa sonrisa cruza mis facciones, acompañada de una mirada llena de la mas grande felicidad. La tomo para proceder a comer lo que

