FLEURVILLE. Tick, Tack. Tick, Tack. Ivannia se mantenía observando al ventanal. Derick estaba sentado en el sofá, viendo como cada paso de su esposa, amenazaba con abrir un agujero en el suelo por su constancia. Estaba nerviosa, pero sus manos no temblaban, ni tampoco estaba llorando, cosa extraña, pues matar por primera vez constituía un trauma enorme para cualquiera que se superaba con tiempo y costumbre. Se habia dado un baño y ella hizo lo mismo. Aunque llevaba sin decir una palabra desde hacía muchas horas, la verdad era que sus ojos mostraban molestia. Entendía el porqué, pero no le habia agradado nada que aquella mujer tocara a su marido con tanta soltura y menos que él la besara para dar credibilidad a su plan manipulador que casi les cuesta la reputación a ambos. Fue una j

