Puse mi mano en su pecho, pasándola por debajo de su camisa de franela blanca y le mire a los ojos, él correspondió a mi mirada y vi en sus ojos, algo que ambos deseábamos, deslice mi mano y él la detuvo aún en su pecho, poniendo su mano sobre la mía y se acercó a mí, dándome un beso. Un beso cargado de una necesidad enorme, derramaba pasión, mi cuerpo deseaba estar con él y mi corazón se debatía por abrir un hueco en mi pecho para salirse de mí. Deslice mi mano a su cuello y lo sostuve ahí, aunque él me tomó en los brazos poniéndome en su regazo, pero eso no duro mucho, poco a poco dejamos de besarnos con esa magnitud de pasión, nos quedamos mirándonos. — ¡Lo siento!, es que nos pueden ver. — Extraño a mi Bryan— huí de su mirada. — Ha sido muy difícil— Ally, aún sigo intentando s

